Ciencia y movimiento social

Mauricio Quiróz Torres*

Todos reconocemos que hay una insuficiencia en los instrumentos con que cuentan los actuales exponentes de la ciencia social peruana y mundial para describir y explicar las características y tendencias de la sociedad actual, de la crisis del capitalismo-imperialismo, de las clases y grupos sociales, la crisis del sindicalismo- y su eventual renovación- amén de la crisis- con recuperación- de los partidos políticos o la creciente generalización de la corrupción estatal a niveles nunca antes visto**.

Cierta intelectualidad usa determinadas categorías para promocionar sus investigaciones pero sus intentos por ser singulares o innovadores en el plano teórico-metodológico caen en saco roto pues a cada afirmación ideológica - entendida como velar o esconder la realidad- la realidad de la crisis capitalista (masivos despidos o desempleo, crisis financiera, destrucción de la naturaleza, etc.) lleva a la sociedad a repensar seriamente su futuro pues cada día que pasa los condenados de la tierra siguen creciendo. Sus análisis, entonces, no son ciertamente científicos sino, ideológicos, pues gracias a ellos se pretende esconder la miseria del capitalismo actual.
Cuestionar las categorías de análisis en boga actualiza, evidentemente, los problemas del método pero nos obliga a decir cuáles son estas categorías: globalización, gobernabilidad, sindicalismo clasista, ciudadanía, centralidad obrera, fujimorismo, populismo, sociedad-planeta, actores sociales, economía democrática de mercado, dependencia, fascismo, neoliberalismo, Partidos políticos, paradigmas, crisis de la deuda, etc.

La vaguedad y ambigüedad de varios de los anteriores conceptos nos impide captar las diferencias entre los hechos o fenómenos representados en el país. Impide ver la regularidad de los fenómenos sociales, incluyendo los económicos, como los despidos masivos y las continuas alzas en el precio de los combustibles o de los alimentos.

Asimismo, tampoco podemos explicar cuál es la dinámica de los fenómenos sociales en estudio; por lo que las teorías que usan muchos analistas hoy en día o en la última década no han servido para nada en la ciencia social peruana pues no explican ni predicen dichos fenómenos deviniendo en teorías estériles, en no-teorías, en afirmaciones ideológicas; o lo que es peor, para quienes fungen de analistas, son teóricos sin teoría. Así pasó con quienes profetizaron larga vida al fujimorismo y llamaban a la aceptación de la fujidictadura por el exitismo de su política antisubversiva y de su inserción en la comunidad financiera mundial.

Sin embargo, la imprecisión conceptual y la inexistencia de una verdadera teoría no es tal en el arsenal de la ciencia social y aún en los sujetos procapitalistas que la exponen. En el fondo, aún quienes la cuestionan, como los hermanos Toffler, pregonando una economía mundial emergente no homogénea, buscan el pluralismo de mercado y de ideologías y modelos políticos dentro del capitalismo. Vale decir, dotan a todas las clases y grupos sociales de una sola ideologia: la del capitalismo.

Siembran, así, confusión en la identidad ideológica de la clase trabajadora y la llaman a ser diversa cuando ella es única, universal, por la naturaleza misma de las relaciones de producción que entablan con los patronos capitalistas y están llamadas a conducir a los trabajadores y a la sociedad en su conjunto a la necesaria revolución social apoyándose en las experiencias internacionales y de sus propios países.

La aparente ausencia de una teoría que sustente las posiciones procapitalistas tiene una raíz y, como ayer y siempre, ésta es que busca sembrar confusión en los sujetos peculiares del sistema capitalista; la clase obrera. Esa clase explotada, a la que se busca alejar de su ideología- el marxismo- y de su esperanza en un mundo que ganar. Nada es más halagador para el sistema capitalista actual que en el seno de la economía política mundial nadie la cuestione en la forma que lo hiciera el marxismo y encima les digan a los trabajadores del mundo: no luches pues nada conseguirás.

Ni el movimiento social ni la intelectualidad de estos tiempos deben otorgar concesión alguna en el plano ideológico, cultural, económico, social y político al capitalismo mundial ni local máxime si las condiciones actuales de la producción capitalista hacen sentir su mayor opresión hacia la clase obrera y los trabajadores en general. Corresponde hoy retomar las herramientas teórico-metodológicas del marxismo para hacer ciencia y técnica al servicio del pueblo.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------

(*): Sociólogo. Egresado de la Universidad Nacional Federico Villarreal. Vice-Presidente del Instituto “Pueblo Continente”.

(**): Discrepando si de quienes piensan que la lucha contra la corrupción lo debe liderar el Estado pues hoy el Imperialismo patrocina Conferencias contra La Corrupción para justificar la teoría de la supranacionalidad que limita la soberanía de los Estados Nacionales y promover el librecomercio imperialista. Es una reedición de lo que hacen en los asuntos ecológicos( el "ecologismo") como en la vida familiar ("el control de la natalidad").

Etiquetas: