El estudiante universitario en la carrera pedagógica y la interdisciplinariedad: profesionalidad y exigencias

Autor: 

Mayelín Cabezas Salmon

Universidad de Ciencias Pedagógica “Frank País García”

Santiago de Cuba, Cuba

 

Resumen: El presente artículo tiene la finalidad de reflexionar sobre las características psicológicas del estudiante universitario que cursa la carrera de maestros primarios, con la intención de revelar las posibilidades reales de desarrollar la cultura pedagógica que debe caracterizarlos. Se hará referencia en este artículo al período más complejas y difíciles del ser humano como unidad biospsicosocial, que es la adolescencia tardía o juventud.

Cultura, adolescencia, complejidad, ética, cultura pedagógica.

 

 

 

Indagar sobre las particularidades del estudiante que se forma en las universidades pedagógicas, así como las cualidades que debemos potenciar en estos estudiantes ha sido preocupación perenne del colectivo pedagógico. Reflexionar sobre las características psicológicas del estudiante universitario que cursa la carrera de maestros primarios, facilita revelar las posibilidades reales de desarrollar en estos el pensamiento pedagógico.

La adolescencia transcurre aproximadamente según las peculiaridades individuales y contextuales entre los 10 y 20 años. La primera parte de este período abarca hasta alrededor de los 15 años y recibe el nombre de adolescencia temprana y la siguiente que enmarca sus límites aproximadamente en los 20 años o en el momento del desarrollo de su actividad laboral, el de adolescencia tardía o juventud.

Estos periodos están interrelacionados armónicamente. Se puede interpretar como el momento de tránsito de la infancia a la adultez enmarcado como un proceso complejo y permeado de cambios y problemáticas propias de la edad. A criterio de la autora es el momento de transformaciones profundas y de tomas de decisiones que influirán en la vida futura de la persona, donde ocurren de forma brusca cambios en el orden psicológico, biológico social.

En esta etapa el adolescente se encuentra bajo el control del adulto que lo representa legalmente y está obligado a desarrollar habilidades y competencias que le posibiliten la autodeterminación y el desarrollo de su proyecto de vida. Deberá tomar decisiones trascendentales para él y para quienes le rodean que le permitirán en el futuro desempeñarse de forma independiente, al asumir responsabilidades laborales, familiares y sociales.

Teniendo en cuenta que "La adolescencia es una faceta más de autodescubrimiento, de clarificación de la identidad y lógicamente, de construcción y maduración (...). Mientras el adolescente aprende a conducir y manejar sus diferentes posiciones es muy posible que se enfrente a choques, confrontaciones, cambios comportamentales, sumado a esto las pocas oportunidades otorgadas; por esta razón pueden ser censurados y sancionados socialmente y calificados de improductivos, dependientes y desadaptados al medio" [1]

De esta forma el camino a recorrer es escabroso y difícil y acontecen un conjunto de transformaciones internas y externas de carácter radical. Estos retos a los que se enfrenta y que debe resolver para arribar a una adultez feliz. Demandan de maduración psicológica tanto en la esfera profesional laboral, la ideológica, ética y social y por último la vida en pareja y familiar.

Demuestran la necesidad de independencia y autodeterminación para satisfacer las necesidades fundamentales que caracterizan su desarrollo. Solo en la medida que él logre bajo la tutoría del adulto y a la vez de forma más independiente adquirir conocimientos, desarrollar capacidades, habilidades que lo preparen para su total autonomía; podrá lograr acceder a la vida adulta.

Se denotan llenos de inseguridad, de temores y en casos extremos sobre protegidos; frenando su desarrollo y trastornándolos en personas dependientes. Es este adolescente el que muestra su presencia en los centros universitarios del país, los encargados de dar continuidad histórica a los logros sociales de cualquier nación, por tanto son los merecedores del trabajo y la consagración de la población adulta.

En los centros universitarios pedagógicos se desarrolla la carrera de Licenciatura en Educación Primaria. La cual cuenta con jóvenes que oscilan con una edad de 18 a 22 años en pleno desarrollo de su personalidad. A la carrera le corresponde al encargo de la sociedad socialista de la formación de una persona con una cultura general integral, contribuyendo al desarrollo socioeconómico del país y de la comunidad a la cual tributan los egresados, para el logro de la formación integral de nuestros profesionales a partir del fortalecimiento de la identidad cultura y la atención de los ideales de justicia y equidad social que caracterizan nuestro sistema social.

Lo anterior supone que estos egresados se sientan responsables de su trabajo teniendo en cuenta las diferentes condiciones que se dan en el contexto es decir, las condiciones particulares en cuanto a las potencialidades que tiene la comunidad donde está enclavada la escuela y su entorno social, logrando un clima participativo de pertenencia cuya armonía y unidad contribuya al logro de los objetivos y metas propuestas con la interacción y participación de todos.

En los momentos actuales los estudiantes que cursan la carrera se destacan por su modo de actuación, esto lo constituye la participación protagónica como sujeto activo de su proceso formativo que por su origen es eminentemente social, político e ideológico. Es esencial en los procesos de transformación una adecuada preparación general y básica para la asimilación de los estudios superiores; brindando oportunidades a los estudiantes para participar con independencia y conscientemente en el proceso.

La educación, como “función de la sociedad controlada por el Estado”[2]. Es la responsable de la preparación de la fuerza laboral de la sociedad, encaminada al desarrollo de las capacidades profesionales en los sujetos. En las obras de V. Lenin quien desarrolló la teoría marxista sobre la moral, destaca que el fin de la educación comunista es la moral. La utilidad de la virtud y las relaciones humanas basadas en el respeto y la tolerancia como vía de expresión de cultura, son los pilares sobre los que se esgrimen la formación inicial de nuestros adolescentes y jóvenes en las universidades pedagógicas cubanas.

¿Es un resultado real?, la respuesta se conoce. Pues en la medida que transcurren los cursos escolares, constatamos el deterioro y la pérdida de valores en los jóvenes. Sin embargo es plena responsabilidad de los docentes a partir de su encargo social, de garantizar la calidad de la formación de estos estudiantes que optan por carrera pedagógica, pues sobre ellos descansa la continuidad de la Revolución.

Comprender el desarrollo cultural de los estudiantes que cursan las carreras pedagógicas y adentrarnos en el desarrollo de una cultura pedagógica en función de la profesión para la que se prepara. Solo es posible a partir de analizar el fenómeno cultural desde la ideológica de la Revolución Cubana, lo que implica tomar como referencia los presupuestos teóricos y metodológicos marxista –leninista y la comprensión del pensamiento martiano y fidelista que forma parte de las tradiciones de lucha del pueblo.

Valorar el desarrollo de cultura en los estudiantes de carreras pedagógicas, implica aceptar los beneficios que en el orden material y práctico significan para la formación de la personalidad de estos estudiantes, al abrirle nuevos caminos que enriquecen su espiritualidad y le permite construir la ética que debe caracterizarlos como profesionales de la educación.

La cultura en los sujetos se valora con eficiencia en su actuación ante determinadas condiciones históricas a las que este se enfrenta, donde la actividad en que se desempeña es elemental al revelar la unidad dialéctica entre objeto y sujeto. El estudiante puede apropiarse de la cultura contenida en el currículo con el que se prepara y desde esta influencia, interactúa con el objeto de profesión dejando su impronta y auto transformándose en la práctica educativa.

La importancia del desarrollo de la cultura pedagógica en los estudiantes, implica potenciar todo el sistema complejo de interacción a los que se enfrentan en su desempeño profesional que trasciende a toda su vida humana, revelada a través de los conocimientos del cual es portador, sus habilidades profesionales, la ética de su labor pedagógica en el trabajo con sus alumnos, la familia y la comunidad en que se desempeña y convive, y se expresa en la conservación de toda la tradición pedagógica y valores éticos-morales y espirituales que sirven de cimiento a la sociedad.

El proceso de dirección de la formación profesional de los adolescentes comienza solo cuando estemos listos para crecer nosotros mismos en este sentido, de penetrar, controlar y superar nuestras deficiencias y limitaciones, nuestros conflictos y contradicciones. Solo entonces estaremos en condiciones de convertirnos en verdaderos y eficientes educadores y orientadores del profesional que aspira la sociedad. Poseedor de un pensamiento acorde a su profesión como reflejo de su ética y valores morales.

Bibliografía.

1. Addine, F y Batista, G. Formación permanente de profesores. Retos del siglo XXI. Curso Pre reunión del evento de Pedagogía, 2001.

2. Alonso Onega, Hilda. Apuntes sobre las investigaciones Interdisciplinariedad. Revista Cubana de educación Superior. Vol. 14 no. 2. 1994.

3. Cabezas Salmon, Mayelín: El proceso de formación del maestro primario en Cuba; sus articulaciones con la interdisciplinariedad http://www.monografias.com/trabajos55/formacion-del-maestro-primario/formacion-del-maestro-primario.shtml

4. _________________: La interdisciplinariedad como cualidad del pensamiento pedagógico: su formación y desarrollo. IV Taller Científico- Metodológico del SIED. Universidad de Ciencias Pedagógica, “Frank País García”. Santiago de Cuba, 2008.

5. ________________: Necesidad de la interdisciplinariedad en la formación inicial del maestro primario para el logro de un profesional de la comunicación en las escuelas. Revista “Maestro y Sociedad”, No. 8, RNPS 2079 – ISSN 1815-4867. Universidad de Ciencias Pedagógica, “Frank País García”. Santiago de Cuba, 2008.

6. González Hernández A. “Una Pedagogía de a Diversidad y la Equidad” Revista Varona No. 26-27 Enero-Diciembre, la Habana, 1998


[1] "Sexualidad en la adolescencia" Segundo Seminario Colombiano. Colectivo de autores. Asociación Salud con Prevención. Colombia, 1993.

[2] A. Blanco Pérez. “La Educación como función de la sociedad”, en Nociones de sociología, psicología y pedagogía, pp. 4-21.

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