Reflexiones sobre la bitácora en el aula

Carolina Clérici

Resumen: Una bitácora es el armario de la brújula; el lugar donde guardamos lo que nos orienta y guía… Todo puede ser incluido en la bitácora si el dueño siente que hace a su proceso de aprendizaje, lo que nos hace partícipes de ese proceso porque tenemos que decidir qué juntar en ella, reflexionar acerca de lo que creemos que es nuestro proceso de aprendizaje y prestar más atención al camino que estamos recorriendo. Es difícil definir las posibilidades que abre la bitácora en el aula, desplaza el centro de atención del docente al alumno, lo responsabiliza, lo hace partícipe de su propio proceso de aprendizaje, lo involucra… entones… ¿por qué sigue estando ausente en nuestras planificaciones y en el aula?

Palabras claves: bitácora – aprendizaje – evaluación

La bitácora

Una bitácora es el armario de la brújula; el lugar donde guardamos lo que nos orienta y guía; es el lugar a dónde podemos ir cuando no sabemos a dónde estamos, a dónde vamos.

Todo puede ser incluido en la bitácora si el dueño siente que hace a su proceso de aprendizaje, lo que nos hace partícipes de ese proceso porque tenemos que decidir qué juntar en ella, reflexionar acerca de lo que creemos que es nuestro proceso de aprendizaje y prestar más atención al camino que estamos recorriendo.

La bitácora como espacio de aprendizaje

Como autor de una bitácora nos resulta inevitable aprender. La bitácora se ubica en una concepción del aprendizaje centrado en el estudiante. Es éste quien maneja los tiempos, la profundidad, extensión y cantidad de material que coloca en él, el momento de revisarla, la forma de procesarla, así como la necesidad de agregar información o sacarla.

La bitácora ofrece la posibilidad de aprender en nuestro entorno y que nuestro docente tutor conozca ese proceso; en términos de María Teresa Yuren Camarena (2000, p.88) “que ese alguien lejano tenga experiencias formativas en su propio contexto de vida acorta la distancia en la educación a distancia”.

Desde la lectura de Marta Stone Wiske (2001, p.7), es posible ver que la bitácora implica compartir la responsabilidad y la autoridad en el aprendizaje, como afirma esta autora “Los alumnos asumen la responsabilidad de aprender de una manera activa, y al mismo tiempo pueden participar en la revisión de [sus] propios objetivos con respecto a ellos”. Elementos que son incluidos en las bitácoras nos muestran cómo se desarrolla el proceso de aprendizaje del alumno, así como otros intereses que ellos desarrollan de forma autónoma.

La bitácora como instrumento de evaluación

Para un docente, la bitácora arroja luz sobre el proceso de aprendizaje que está realizando un estudiante. Vemos que no todos persiguen los mismos objetivos, en algunos casos se observa un interés en aprender, dominar la tarea, reflexionar sobre sus prácticas. En otros, sin embargo, pareciera que predomina el miedo a quedar mal delante del docente o los compañeros y colocan en la bitácora todo lo que tienen, incluyendo apuntes tomados hasta último momento en una hoja arrancada justo a tiempo para entregar.

Este tipo de actitud me recuerda a una cita de Ana Ortiz Colon (2005, p.3): “de nada serviría digitalizar documentos con el solo fin de acercárselos al alumnado”. Este tipo de bitácoras refleja una actitud de transponer de un formato a otro información que podría resultar irrelevante, incomprensible, inútil.

Algunos de ellos estarán más motivados por conseguir la aprobación del curso, por la nota, y otros por la ‘funcionalidad intrínseca’, por lo que aprenderán con la realización de esta bitácora. También es posible observar la disponibilidad de tiempo y la administración del mismo; una gran cantidad de hechos que se escapan si solo observamos su producción final y la frecuencia y calidad de sus intervenciones. En muchos casos es gracias a la bitácora que podemos comprender por qué un estudiante participa o no en clase, los problemas que puede tener para hacerlo, lo que siente en cada momento, lo que lo impulsa a seguir intentando o no.

La bitácora como ventana al mundo

Es sorprendente cómo la bitácora muestra lo que sucede en nuestro día a día, refleja modos de comprender y hacer, formas de vivir en la escuela y afuera.

Uno de los rasgos que se detectan en la escuela es la tendencia a seguir creyendo que cantidad es sinónimo de calidad. Este precepto que heredamos del taylorismo impregna nuestras prácticas educativas y también los procesos de aprendizaje de los estudiantes y sus bitácoras, tienden a atribuir el éxito o fracaso a la extensión de sus producciones.

Otro rasgo que se cuela en la escuela es el efecto de los medios, en particular de la televisión. Muchas de las bitácoras pueden presentarse como un zapping inconexo entre todo lo que había disponible, sin integración, sin procesamiento, sin dueño. En estos casos pierde utilidad como evaluadora de proceso y se vuelve más bien un indicador de los productos obtenidos en diferentes momentos de ese proceso.

Nuestro desafío es aprender a enseñar a estas nuevas generaciones, y la bitácora es una herramienta muy valiosa para conocerlos, entenderlos, y acercarnos a ellos.

A modo de cierre…

Es difícil definir las posibilidades que abre la bitácora en el aula, desplaza el centro de atención del docente al alumno, lo responsabiliza, lo hace partícipe de su propio proceso de aprendizaje, lo involucra… entones… ¿por qué sigue estando ausentes en nuestras planificaciones y en el aula?

El objetivo de la educación es crear situaciones de aprendizaje, donde aprender significa mucho más que la mera recepción de información; aprender demanda una participación activa, se aprende haciendo. Es necesario que la clase expositiva ceda terreno a otros modos de aprender, como la bitácora.

Referencias

Alonso Tapia, J (1997) Razones de los alumnos y alumnas para trabajar en clase. Motivar para el aprendizaje: teorías y estrategias. Barcelona: Edebé.

Ortiz Colon, A. (2005) Interacción y TIC en la docencia universitaria. Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación, Nº26. Sevilla: Secretariado de Recursos Audiovisuales y Nuevas Tecnologías de la Universidad de Sevilla.

Stone Wiske, M. (2001) Llegar a la comprensión mediante el uso de las TICS. Ciclo de conferencias sobre el uso de las TIC y la educación virtual organizadas por EduLab.

Yuren Camarena, M.T. (2000) Formación y puesta a distancia. Su dimensión ética. México D.F. Paidós.