Como debe concebir el docente el constructivismo en el programa Enciclomedia

Nicolas Rosales Piñon
Joaquín Marín González

Plantea que el individuo es un agente activo en la construcción de su propio aprendizaje. Si bien existen diversas perspectivas de cómo se aprende, la mayoría coinciden en que el que aprende construye su propia realidad o al menos la interpreta de acuerdo a la percepción derivada de su propia experiencia, de tal manera que el conocimiento de la persona es una función de sus experiencias previas, estructuras mentales y las creencias que utiliza para interpretar objetos y eventos (Jonssen, 1992)

Piaget y la Psicología Genética

El enfoque básico de Piaget es la epistemología genética, es decir, el estudio de cómo se llega a conocer el mundo externo a través de los sentidos atendiendo a una perspectiva evolutiva.

Para Piaget el desarrollo de la inteligencia es una adaptación del individuo al medio. Los procesos básicos para su desarrollo son: adaptación (entrada de información) y organización (estructuración de la información). "La adaptación es un equilibrio que se desarrolla a través de la asimilación de elementos del ambiente y de la acomodación de esos elementos por la modificación de los esquemas y estructuras mentales existentes, como resultado de nuevas experiencias" (Araujo y Chadwick, 1988, 67).

Desde esta óptica, el planteamiento de una secuencia de instrucción, según Araujo y Chadwick (1988)[1]:

Ha de estar ligada al nivel de desarrollo del individuo (aunque un individuo se encuentre en un estadio puede haber regresiones, y también puede darse que en determinados aspectos el individuo esté más avanzado que en otros).

  • La secuencia ha de ser flexible.
  • El aprendizaje se entiende como proceso.
  • Importancia de la actividad en el desarrollo de la inteligencia.
  • Los medios deben estimular experiencias que lleven al niño a preguntar, descubrir o inventar.
  • Importancia del ambiente.

Si bien Piaget no se muestra partidario de la "instrucción por computadora" (Araujo y Chadwick, 1988, 177) (pondera la discusión, juegos, modelaje, experiencia empírica,...)

Vygostsky, plantea la idea del aprendizaje y cognición ubicada, distribuida y contextualizada, y da un papel fundamental al desarrollo cognitivo a partir de lo social.

Establece que si queremos descubrir las relaciones reales del proceso evolutivo con las aptitudes de aprendizaje, tenemos que delimitar como mínimo dos niveles evolutivos:

  • Nivel evolutivo real. Se refiere al nivel de desarrollo de las funciones mentales de un niño, estableciendo como resultado de ciertos ciclos evolutivos llevados a cabo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema.
  • Nivel evolutivo potencial. Determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero muy capaz. A ésta la llama Zona de Desarrollo Próximo.

En su teoría de la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) Plantea que la distancia entre el nivel de desarrollo real, esta determinada por la capacidad de resolver problemas de manera independiente y que el nivel de desarrollo potencial, esta determinado por la capacidad de resolver problemas bajo la orientación de un adulto en colaboración con pares capacitados (Vigostsky en Tudge, 1993).

Dicha zona define aquellas funciones que todavía no han madurado, pero que se hallan en proceso de maduración.

En la misma línea plantea que el aprendizaje infantil empieza mucho antes de que el niño llegue a la escuela, que todo tipo de aprendizaje tiene una historia previa y que el aprendizaje y el desarrollo están interrelacionados desde los primeros días de vida del individuo.

En sí, lo que postula la zona de desarrollo próximo es un rasgo esencial del aprendizaje, es decir, el aprendizaje despierta una serie de procesos evolutivos internos capaces de operar cuando el niño está en interacción con las personas de su entorno y en cooperación con un semejante. Una vez que se han internalizado estos procesos, se convierten en parte de los logros evolutivos independientes de los niños.

En resumen, Vigostsky dice “el rasgo esencial de nuestra hipótesis es la noción de que los procesos evolutivos no coinciden con los procesos de aprendizaje. Por el contrario, el proceso evolutivo va a remolque del proceso de aprendizaje; esta secuencia es lo que se convierte en la Zona de Desarrollo Próximo. Nuestra hipótesis establece la unidad, no la identidad, de los procesos de aprendizaje y los procesos de desarrollo humano”

La principal consecuencia que se desprende del análisis del proceso educacional según este método, es demostrar que el dominio inicial, Por ejemplo las operaciones básicas de Excel proporcionan la base para el subsiguiente desarrollo de una serie de procesos internos sumamente complejos en el pensamiento del niño.

Lo anterior adquiere gran relevancia si se extiende a una colectividad de aprendizaje, configurándose así un espacio interactivo de construcción y reconstrucción colectiva del conocimiento, en donde el aula de informática se pueda conceptuar como una zona de desarrollo colectiva, a través de actividades concretas de aprendizaje que relacionen la vida académica y la social, que fomente la responsabilidad individual y el sentido de pertenencia a grupo, comunicando, unificando y construyendo nuevos planteamientos y reconceptualizaciones en otras palabras que fomente el trabajo colaborativo. Esto es la base de la metodología activa, la cual contribuye a crear contextos de aprendizaje constructivistas.

Para llevar a cabo el trabajo colaborativo, es necesario organizar la clase en pequeños grupos mixtos y heterogéneos, con respecto al aprendizaje, con el objeto de que trabajen conjuntamente. Cada grupo habilita a los aprendices a desarrollar roles que se relacionan, complementan y diferencian, en prosecución de una meta común.

 

El aprendizaje en ambientes colaborativos

 

Busca propiciar espacios en los cuales se dé el desarrollo de habilidades individuales y grupales a partir de la discusión entre los estudiantes al momento de explorar nuevos conceptos, siendo cada quien responsable de su propio aprendizaje. Se busca que estos ambientes sean ricos en posibilidades y más que organizadores de la información propicien el crecimiento del grupo.

D. Johnson y R. Johnson (1998) Clasifican el aprendizaje colaborativo en tres tipologías, la informal, la formal y la de base.

  • Grupos de Trabajo Colaborativo Informal.

Ocurre cuando un grupo se constituye para discutir cuestiones o resolver problemas en una sesión de clase de breve duración.

  • Trabajo Colaborativo Formal.

En esta tipología se trabaja durante periodos de tiempo mas prolongados que pueden abarcar desde una sesión de un día trabajo hasta varias semanas de duración.

  • Grupos Colaborativos de Base.

Trabajan a largo plazo, vivencian el avance y el seguimiento de cada uno de sus miembros y del grupo, aquí el trabajo trasciende a lo meramente académico.

Se requieren cinco elementos básicos para el trabajo colaborativo (Jonson et al., 1999):

1.- Interdependencia positiva: Este es el elemento central; abarca las condiciones organizacionales y de funcionamiento que deben darse al interior del grupo. Los miembros del grupo deben necesitarse los unos a los otros y confiar en el entendimiento y éxito de cada persona; considera aspectos de interdependencia en el establecimiento de metas, tareas, recursos, roles, premios, etc. Esto significa que quienes conforman el grupo, son concientes de que el éxito personal, depende del éxito de los demás y comprende que nadie puede alcanzar sus objetivos sino los alcanzan sus compañeros.

Para dar lugar a la interdependencia positiva, es necesario que el profesor diseñe y comunique los propósitos y tareas de forma explicita, en busca de que los integrantes del grupo entiendan que los esfuerzos de cada uno son indispensables para el éxito y que cada uno tiene una cuota de responsabilidad en el esfuerzo común.

2.- Interacción Cara a Cara: Promueve las formas de interacción y de intercambio verbal y no verbal entre las personas del grupo, movidas por la interdependencia positiva. El contacto permite realizar el seguimiento y el intercambio entre los diferentes miembros del grupo; el alumno aprende de ese compañero con el que interactúa día a día, o él mismo le puede enseñar, cabe apoyarse y apoyar. En este sentido, es importante que el docente, desde su rol, incentive a que se compartan los recursos, que favorezca una construcción positiva de los errores y elevar la autoestima a través de procesos reflexivos.

Las explicaciones orales de cómo se resolvió una situación de problema, explicando el proceso de resolución en lo individual y lo colectivo, favorecen la interacción y por consiguiente la explicación por parte de los alumnos de aquello que parece haber entendido. Esto conduce al alumno a la metacognisción, ya que tiene que reelaborar el pensamiento para poder exteriorizarlo. Con ello podemos ampliar los espacios de dialogo, de discusión y de negociación de significados. En la medida en que se posean diferentes medios de interacción, el grupo podrá enriquecerse, aumentar sus refuerzos y retroalimentarse. Cada una de las actividades requiere para su desarrollo un marco de respeto a las diferencias individuales, flexibilidad en el pensamiento ( aprender a dialogar, a negociar, y a conocerse a si mismo).

3.- Responsabilidad individual: Cada miembro del grupo debe asumir íntegramente su tarea y, además, tener los espacios para compartirla con el grupo y recibir sus contribuciones. Existen dos niveles de responsabilidad; uno implica que cada integrante del grupo contribuya con su actitud y tarea a lograr el éxito del trabajo colaborativo, y el otro es la responsabilidad del grupo como un todo para alcanzar sus objetivos.

El rol del maestro consiste en crear ámbitos de reflexión que habiliten a los miembros de un grupo a realizar valoraciones acerca de su contribución individual como soporte, apoyo y ayuda al aprendizaje de cada miembro del grupo en lo individual y en lo colectivo.

4.- Desarrollo de habilidades y relaciones interpersonales. En este ámbito se trata de que los grupos de trabajo desarrollen habilidades que les permitan un aprendizaje académico, aprendiendo a trabajar simultáneamente con esta metodología. La vivencia del grupo debe permitir a cada miembro de éste el desarrollo y potencialización de sus habilidades personales; de igual forma desarrollar el crecimiento del grupo y la obtención de habilidades grupales como: escucha, participación, liderazgo, coordinación de actividades, seguimiento y evaluación

Aquí es necesario que el docente enseñe estrategias de resolución de situaciones problemáticas en busca de una toma de decisiones reflexivas y concientes. Por lo tanto es necesario aprender los procedimientos y habilidades para resolver problemas en forma constructiva.

5.- La reflexión sobre el trabajo de grupo. Este aspecto, permite evaluar el trabajo de grupo, en cuanto al sentido, coherencia y pertinencia de la tarea y del proceso mismo del individuo. El éxito del trabo en grupo dependerá de la evaluación constructiva y de grupo (formativa).

Para ello es necesario que el maestro trabaje con planillas de evaluación grupal (rubricas)

 

Implicaciones de los enfoques colaborativos y la informática.

Diferentes teorías del aprendizaje encuentran aplicación en los ambientes colaborativos; entre éstas, los enfoques de Piaget y de Vygostsky basados en la interacción social. Cuando se utilizan las aulas de informática con una metodología de trabajo colaborativo, no se cuanta con la interacción cara a cara, sino que se producen una comunicación virtual a través de la computadora. Desde esta perspectiva, el tiempo, la distancia y los espacios se redefinen. Por consiguiente el trabajo colaborativo puede realizarse al mismo tiempo, sincronizado o diferido en tiempo asincrónico. Asimismo el trabajo colaborativo ya sea sincrónico o asincrónico se puede llevar a cabo en el mismo lugar físico, local o distribuido.

Lo innovador en los ambientes colaborativos son las redes virtuales, es la introducción de la informática a estos espacios, sirviendo las redes virtuales de soporte, lo que da origen a los ambientes colaborativos de trabajo.

En este sentido podría definirse el aprendizaje colaborativo como: El conjunto de métodos de instrucción y entrenamiento apoyados con tecnología así como de estrategias para propiciar el desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social), donde cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje como del de los restantes miembros del grupo.[2]

El aprendizaje es un proceso individual que puede ser enriquecido con actividades colaborativas tendientes a desarrollar en el individuo habilidades personales y de grupo.

El aprendizaje en ambientes colaborativos busca propiciar espacios en los cuales se dé la discusión entre los estudiantes al momento de explorar conceptos que interesa dilucidar o situaciones problemáticas que se desea resolver; se busca que la combinación de situaciones e interacciones sociales pueda contribuir hacia un aprendizaje personal y grupal efectivo.

Scardamalia y Bereiter afirman: “Los estudiantes necesitan aprender profundamente y aprender cómo aprender, cómo formular preguntas y seguir líneas de investigación, de tal forma que ellos puedan construir nuevo conocimiento a partir de lo que conocen. El conocimiento propio que es discutido en grupo, motiva la construcción de nuevo conocimiento”

Ventajas del aprendizaje colaborativo[3]

Con respecto a la ejecución de tareas grupales:

  • Promueve el logro de objetivos cualitativamente más ricos en contenido, pues reúne propuestas y soluciones de varias personas del grupo.
  • Se valora el conocimiento de los demás miembros del grupo
  • Incentiva el desarrollo del pensamiento crítico y la apertura mental
  • Permite conocer diferentes temas y adquirir nueva información
  • Fortalece el sentimiento de solidaridad y respeto mutuo, basado en los resultados del trabajo en grupo.

Aumenta:

  • El aprendizaje de cada uno debido a que se enriquece la experiencia de aprender.
  • La motivación por el trabajo individual y grupal.
  • El compromiso de cada uno con todos.
  • La cercanía y la apertura
  • Las relaciones interpersonales
  • La satisfacción por el propio trabajo
  • Las habilidades sociales, interacción y comunicación efectivas.
  • La seguridad en sí mismo
  • La autoestima y la integración grupal.

Disminuye:

  • Los sentimientos de aislamiento
  • El temor a la crítica y a la retroalimentación

[1] Tomado de Santos  Urbina Ramírez(2004). Informática y teorías del aprendizaje

 

[2] Lucero, M. M.: Entre el trabajo colaborativo y el aprendizaje colaborativo. Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653)

[3] Lucero, M. M.: Entre el trabajo colaborativo y el aprendizaje colaborativo. Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653).