Por Guillermo R. Gagliardi.-
1.- Concepción de la caridad pública.-
Como DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (argentino, 1811-1888), JUAN LUIS VIVES (español, 1492-1540) pudo afirmar que podía hacer el Bien porque sabía en qué consistía. Por eso en su “El socorro de los pobres” (1526) dedica una parte a “Origen de la necesidad y miseria del hombre” y otra, a “Cuando pertenezca y convenga a los gobernadores de la República cuidar a los pobres”. Siempre el enfoque docente prevalece, con provecho social y utilidad política.
Para el escritor y hombre público, la Beneficencia del Estado debe ser preventiva y filosóficamente, Liberal, en el sentido de que debe fortalecer la propia dignidad y responsabilidad, evitando la vagancia y el misoneísmo político.
Exaltación y engrandecimiento del hombre, socorro y ayuda al necesitado, para su propia superación. “Cristianismo Constitucional” lo llama S. Política humanista, humanizante, mirada pragmática, de “usefulness”, de capacidad de utilidad y búsqueda de soluciones concretas.