Las NTICs desde una perspectiva CTS. Breve estudio del tema en SUM Abreus.

AUTORES: MSc. José Francisco González Marcos, MSc. Ricardo Lino García Herrería, Lic. Dayana González López

 

Resumen

 

El propósito de este artículo es realizar un análisis breve de las NTICs en algunos aspectos básicos de interés para la educación tecnológica, contemplada ésta desde una perspectiva CTS. Partiendo de diversas concepciones sobre la tecnología y la alfabetización tecnológica, se consideran cuestiones como las creencias acerca de la naturaleza del conocimiento tecnológico, sus relaciones y diferencias con el saber científico y las interacciones entre tecnología y sociedad, los intereses y actitudes de los profesores y estudiantes hacia la tecnología y su aprendizaje desde la perspectiva de la educación y, por último, diversas formas de abordar la tecnología en el curriculum de la enseñanza siguiendo los enfoques CTS, en la SUM de Abreus.

 

Introducción

 

Las concepciones del profesorado, y las del mismo estudiantado, cobran un especial valor desde una óptica constructivista del aprendizaje y la enseñanza. Dentro de esta perspectiva, los estudios sobre las creencias y opiniones acerca de la naturaleza de la tecnología y sus relaciones con la ciencia y la sociedad resultan de sumo interés.

 

Para una mayoría de profesores y estudiantes de la SUM de Abreus, la tecnología es la aplicación práctica de la ciencia en el mundo moderno para producir artefactos con la intención de mejorar la calidad de vida o para fabricar nuevos dispositivos y equipos técnicos que a su vez se usan para incrementar los conocimientos científicos. Ideas de este tipo implican la creencia de que la tecnología está subordinada a la ciencia.

Las creencias y opiniones anteriores pueden tener su procedencia en la educación formal (la enseñanza de materias científicas y tecnológicas) y en la informal (medios de comunicación de masas, familia, amistades...) En todo caso, se sabe que las cuestiones CTS están a menudo circunscritas al contexto, ya que las percepciones de las personas suelen estar condicionadas por normas locales socioculturales y políticas.

 

Todo lo expuesto anteriormente demanda que los siguientes conceptos esenciales sean del dominio pleno de profesores y estudiantes de la SUM de Abreus en aras de ganar claridad en estos temas y propiciar el conocimiento del condicionamiento social y el impacto social de la ciencia y la tecnología:

 

Ciencia: La ciencia (del latín scientia 'conocimiento') es la recopilación y desarrollo previo a la experimentación metodológica (o accidental) del conocimiento.
Es el conocimiento sistematizado, elaborado mediante observaciones, razonamientos y pruebas metódicamente organizadas. La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos objetivos y accesibles a varios observadores, además de estar basada en un criterio de verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes generales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias.

 

No es sólo un sistema de conceptos, proposiciones, teorías, hipótesis, etcétera, sino también, simultáneamente, una forma específica de la actividad social dirigida a la producción, distribución y aplicación de los conocimientos acerca de las leyes objetivas de la naturaleza y la sociedad. Aún más, la ciencia se nos presenta como una institución social, como un sistema de organizaciones científicas, cuya estructura y desarrollo se encuentran estrechamente vinculados con la economía, la política, los fenómenos culturales, con las necesidades y las posibilidades de la sociedad dada.

Técnica: (del griego, τ?χνη (téchne), arte) es un procedimiento o conjunto de estos, (reglas, normas o protocolos), que tienen como objetivo obtener un resultado determinado, ya sea en el campo de la ciencia, de la tecnología, del arte, de la educación o en cualquier otra actividad.

Supone el razonamiento inductivo y analógico de que en situaciones similares una misma conducta o procedimiento produce el mismo efecto, cuando éste es satisfactorio. Es por tanto el ordenamiento de la conducta o determinadas formas de actuar y usar herramientas como medio para alcanzar un fin determinado.

La técnica requiere tanto destrezas manuales como intelectuales, frecuentemente el uso de herramientas y siempre de saberes muy variados. La técnica no es privativa del hombre, pues también se manifiesta en la actividad de otros animales y responde a su necesidad de supervivencia.

Tecnología: Es el conjunto de conocimientos que permiten construir objetos y máquinas para adaptar el medio y satisfacer nuestras necesidades. Es una palabra de origen griego, τεχνολογος, formada por tekne (τεχνη, "arte, técnica u oficio") y logos (λογος, "conjunto de saberes"). Aunque hay muchas tecnologías muy diferentes entre sí, es frecuente usar el término en singular para referirse a una de ellas o al conjunto de todas. Cuando se lo escribe con mayúscula, tecnología puede referirse tanto a la disciplina teórica que estudia los saberes comunes a todas las tecnologías, como a educación tecnológica, la disciplina escolar abocada a la familiarización con las tecnologías más importantes.

Una tecnología es el conjunto de saberes, destrezas y medios necesarios para llegar a un fin predeterminado mediante el uso de objetos artificiales o artefactos.

 

La actividad tecnológica influye en el progreso social y económico, pero también ha producido el deterioro de nuestro entorno (biosfera). Las tecnologías pueden ser usadas para proteger el medio ambiente y para evitar que las crecientes necesidades provoquen un agotamiento o degradación de los recursos materiales y energéticos de nuestro planeta.

 

Existen dos definiciones una restringida y otra general:

 

En la primera se aprecia sólo su aspecto técnico: conocimientos, destrezas, herramientas, máquinas. La segunda incluye también los aspectos organizativos: actividad económica e industrial, actividad profesional, usuarios y consumidores, y los contenidos culturales: objetivos, valores y códigos éticos, códigos de comportamiento.

Entre todos esos aspectos existen tensiones e interrelaciones que producen cambios y ajustes recíprocos.

 

Tecnociencia: Es un recurso del lenguaje para denotar la íntima conexión entre ciencia y tecnología y el desdibujamiento de sus límites. Esta denominación no necesariamente conduce  a cancelar las identidades de la ciencia y la tecnología, pero sí nos alerta que la investigación sobre ellas y las políticas prácticas que respecto a las mismas implementemos tienen que partir del tipo de conexión que el vocablo tecnociencia desea subrayar.

 

Se trata de tomar conciencia de la naturaleza tecnocientífica de la actividad científica y tecnológica contemporánea. La Biotecnología, la Farmacología y la Química sintética serían algunos ejemplos, entre muchos, que ilustran la naturaleza de la tecnociencia.

Innovación: Innovar proviene del latín innovare, que significa acto o efecto de innovar, tornarse nuevo o renovar, introducir una novedad.

Es la aplicación de nuevas ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas, con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad. Un elemento esencial de la innovación es su aplicación exitosa de forma comercial. No solo hay que inventar algo, sino, por ejemplo, introducirlo en el mercado para que la gente pueda disfrutar de ello.

La innovación exige la conciencia y el equilibrio para transportar las ideas, del campo imaginario o ficticio, al campo de las realizaciones e implementaciones.

Son prácticas que por lo general se consideran como algo nuevo, ya sea de forma particular para un individuo, o de forma social, de acuerdo al sistema que las adopte.

Dentro de una empresa se debe considerar el proceso de la innovación que cubre desde la generación de ideas, pasando por la prueba de viabilidad hasta la comercialización del producto o servicio.

Las ideas pueden referirse a desarrollar o mejorar un nuevo producto, servicio o proceso.

Las innovaciones favorecen el desarrollo, al permitir a los individuos aumentar sus capacidades y oportunidades. Y especialmente favorecen, a los procesos de desarrollo local.

Innovación tecnológica: Cambiar o alterar las cosas introduciendo novedades. Introducir un cambio.

 

Es el proceso de integración de la tecnología existente y los inventos para mejorar un producto, un proceso o un sistema. En un sentido económico consiste en la consolidación de un nuevo producto, proceso o sistema mejorado.

 

De una forma esquemática la innovación se traduce en los siguientes hechos:

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    Renovación y ampliación de la gama de productos y servicios,

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    Renovación y ampliación de los procesos productivos,

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    Cambios en la organización y en la gestión,

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    Cambios en las cualificaciones de los profesionales.

 

Las Innovaciones tecnológicas pueden clasificarse atendiendo a su originalidad en:

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    Radicales, se refieren a aplicaciones fundamentalmente nuevas de una tecnología, o combinación original de tecnologías conocidas que dan lugar a productos o procesos completamente nuevos.

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    Incrementales, son aquellas que se refieren a mejoras que se realizan dentro de la estructura existente y que no modifican sustancialmente la capacidad competitiva de la empresa a largo plazo.

La innovación tecnológica puede ser de:

     ?    Producto, se considera como la capacidad de mejora del propio producto o el desarrollo de nuevos productos mediante la incorporación de los nuevos avances tecnológicos que le sean de aplicación o a través de una adaptación tecnológica de los procesos existentes. Esta mejora puede ser directa o indirecta, directa si añade nuevas cualidades funcionales al producto para hacerlo más útil, indirecta, esta relacionada con la reducción del coste del producto a través de cambios o mejoras en los procesos u otras actividades empresariales con el fin de hacerlas más eficientes.

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    Proceso, consiste en la introducción de nuevos procesos de producción o la modificación de los existentes mediante la incorporación de nuevas tecnologías. Su objeto fundamental es la reducción de costes, pues además de tener una repercusión especifica en las características de los productos, constituye una respuesta de la empresa a la creciente presión competitiva en los mercados.

Sociedad: Es el conjunto de individuos que comparten una cultura, y que se relacionan interactuando entre sí, cooperativamente, para formar un grupo o una comunidad.

Las sociedades humanas son entidades poblacionales, dentro de la población existe una relación entre los sujetos (habitantes) y el entorno, ambos realizan actividades en común y es lo que les da una identidad propia. También, sociedad es una cadena de conocimientos entre varios ámbitos, económico, político, cultural, deportivo y de entretenimiento.

Además, dentro de la sociedad existen varias culturas que son creadas por el hombre, y esas culturas tienen su propio territorio para poder desarrollar una interacción acertada con los sujetos de mismas creencias, costumbres, comportamientos, ideologías e igual idioma.

En la sociedad el sujeto puede analizar, interpretar y comprender todo lo que lo rodea por medio de las representaciones simbólicas que existen en la comunidad. Es decir, los símbolos son indispensables para el análisis social y cultural del espacio en que se encuentra el hombre y a partir de la explicación simbólica de los objetos se puede adquirir una percepción global del mundo.

Por último, la sociedad de masas (sociedad) está integrada por diversas culturas y cada una tiene sus propios fundamentos e ideologías que hacen al ser humano único y diferente a los demás.

Sociedad del conocimiento: La noción de sociedad del conocimiento (knowledge society) surgió hacia finales de los años 90 y es empleada particularmente en medios académicos, como alternativa de algunos a sociedad de la información.

Las sociedades de la información surgen de la implantación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) sobre una comunidad. La eficacia de esta tecnología que actúa sobre elementos tan básicos de la persona como son el habla, el recuerdo o el estudio, modifica en muchos sentidos la forma en la que es posible desarrollar muchas actividades propias de la sociedad moderna.

Sin embargo, la información no es lo mismo que el conocimiento. La información se compone de hechos y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, y posiblemente con alguna finalidad.

La Sociedad de la Información debe estar centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida.

 

En todo caso, aun quienes se muestran optimistas con respecto a la "Sociedad de la Información", admiten que la brecha digital es uno de los principales obstáculos en este modelo de desarrollo. A grandes rasgos, este fenómeno se refiere a todos aquellos sectores que permanecen por muy diversas razones, al margen de los beneficios y ventajas asociados a las TIC.

Sociotecnología: En la actualidad el entorno social, económico y cultural que rodea al ser humano evoluciona de una manera estrepitosa. La revolución de la tecnología informática, ha provocado una transformación radical de las formas de producción, difusión y consumo del conocimiento y la cultura. La aparición de nuevas tecnologías tales como son: La televisión digital y de paga, la introducción de las PC’s en los hogares, el acceso a Internet (red mundial de información), telefonía móvil están provocando nuevas necesidades formativas y de conocimiento en los ciudadanos. Es claro, que las personas de hoy, requieren de nuevas habilidades y conocimientos para poder desarrollarse en el mundo contemporáneo.

Alfabetización tecnológica: La alfabetización es la habilidad de usar texto para comunicarse a través del espacio y el tiempo. Se reduce a menudo a la habilidad de leer y escribir, o a veces, sólo a la de leer. Los estándares para los que se constituyen los niveles de alfabetización varían entre las diferentes sociedades. Algunas otras destrezas como la informática o las nociones elementales de cálculo aritmético básicas también se pueden incluir.

El alfabetismo, o más bien su contrario, el analfabetismo, sirve como indicador de conocimientos de un país; es un factor más a tener en cuenta en cuanto al grado de desarrollo. Se mide el número de personas adultas que no han logrado los niveles mínimos de alfabetización. Esta cifra incide en la capacidad de producir riqueza, en acceso a nuevas oportunidades y en la igualdad social.

El nuevo reto que se nos plantea en cuanto al alfabetismo es el desconocimiento de las nuevas tecnologías de la comunicación por parte de grandes sectores de la población. Es lo que también se conoce como fractura o brecha digital.

Por tanto, podemos entender por Alfabetización Digital el proceso de adquisición de los conocimientos necesarios para conocer y utilizar adecuadamente las infotecnologías, y de las NTIC (recursos y herramientas tecnológicas pueden ser éstas físicas o no) y poder responder críticamente a los estímulos y exigencias de un entorno informacional cada vez más complejo, con variedad y multiplicidad de fuentes, medios de comunicación y servicios.

La alfabetización tecnológica es desarrollar los conocimientos y habilidades tanto instrumentales como cognitivas en relación con la información vehiculada a través de nuevas tecnologías (manejar el software, buscar información, enviar y recibir correos electrónicos, utilizar los distintos servicios de WWW, etc.), además plantear y desarrollar valores y actitudes de naturaleza social y política con relación a las tecnologías.

Desarrollo

 

Fines y objetivos generales de la educación CTS en Cuba

 

Criterios de medidas básicos al abordar el papel de la Educación CTS en el desarrollo científico, tecnológico y social:

 

Ø      Esclarecimiento y búsqueda de los males sociales.

Ø      Permite eliminar la idea consistente en que la ciencia y la tecnología son simples sistemas de conocimientos y de conjunto de artefactos.

Ø      Favorece el conocimiento social sobre la base de la participación en las decisiones tecnocráticas.

Ø      Permite conocer el condicionamiento social y el impacto social de la ciencia y la tecnología.

 

La Universidad actúa como un servicio público (UNESCO 1998):

 

Se le exige a las universidades no solo por tener una dimensión económica, y por ende no solo es regulada por el mercado de los precios sino que se enfrenta al desafío de la “eficiencia social” entendido: Por la capacidad de satisfacer, sin limitaciones, ni discriminaciones de tipo alguno, la creciente demanda con una educación masiva de calidad, altamente pertinente ante los requerimientos de la sociedad como así también consciente de las carencias e inequidades que en esa sociedad se verifica.

 

El trabajo que en Cuba se desarrolla en el campo CTS transcurre en condiciones específicas que determinan sus orientaciones teóricas y prácticas. Durante las últimas cuatro décadas el desarrollo de la cultura, la educación y la ciencia ha constituido una prioridad fundamental del Estado cubano. Esto se ha expresado no sólo en avances significativos en estos campos sino también en una cierta mentalidad y estructura de valores entre los profesionales, en particular los vinculados con el campo científico-tecnológico, donde el sentido de responsabilidad social se halla ampliamente extendido. Existe una percepción ético-política del trabajo científico que incluye la clara concepción de que el mismo se realiza, sobre todo, para satisfacer las urgencias del desarrollo social y la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos. Esa percepción es compartida por las personas involucradas en los procesos científico-tecnológicos y de innovación, que además tiene sus raíces en las transformaciones sociales que el país ha vivido y la ideología revolucionaria que lo ha conducido.

 

La educación en CTS persigue precisamente cultivar ese sentido de responsabilidad social de los actores vinculados con el desarrollo científico-tecnológico y la innovación.

 

En Cuba no sólo hay conciencia del enorme desafío científico y tecnológico que enfrenta el mundo subdesarrollado sino que se vienen promoviendo estrategias en los campos de la economía, la educación, además de la política científica y tecnológica que intentan ofrecer respuestas efectivas a ese desafío. Todo eso, desde luego, necesita de marcos conceptuales renovados dentro de los cuales los enfoques CTS pueden ser de utilidad.

 

Resumiendo, pudiera decirse que los estudios  CTS en Cuba pretenden participar y fecundar tradiciones de teoría y pensamiento social, así como estrategias educativas y científico-tecnológicas que el país ha fomentado durante las últimas décadas. En particular el problema de las interrelaciones entre ciencia, tecnología, innovación y desarrollo social, con múltiples consecuencias en los campos de la educación y la política científico-tecnológica, merece colocarse en el centro de la atención.

 

Intereses y actitudes de los estudiantes y profesores en las SUM de Abreus hacia la tecnología y su aprendizaje.

Los intereses y las actitudes del profesorado y estudiantado de la SUM de Abreus son elementos clave para la enseñanza y el aprendizaje de cualquier materia.

El presente trabajo se relaciona con una interrogante muy actual y polémica de la teoría y práctica científico-tecnológica del mundo general y de nuestro país en particular, es decir: ¿responde adecuadamente la visión que sobre Ciencia y Tecnología sustentan los profesionales, investigadores, docentes y estudiantes de la SUM de Abreus, a los retos que plantea la alternativa hacia el desarrollo en los umbrales del tercer milenio?. Sin embargo, para dar respuesta a esta pregunta es necesario, primeramente, precisar cuáles han sido las fuentes de la ideología científica-tecnológica que hoy poseen los profesionales cubanos en general y de la Educación Superior en particular, es decir, determinar en concreto cuáles han sido sus fortalezas y amenazas.

 

Es conocido que en Cuba desde hace ya unos años se están dirigiendo los esfuerzos hacia el fomento y consolidación de una nueva cultura científico-tecnológica que se corresponda con las exigencias y demandas de la realidad económico-social cubana actual. El proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, primero, y la política de reformas económicas, realizadas por el Partido y el Estado cubanos, condicionadas por el Período Especial, después, contribuyeron enormemente a que se trazaran nuevas estrategias de desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, entre las cuales ha ocupado un lugar importante los estudios sociales que sobre Ciencia, Tecnología y Sociedad se desarrollaron en varias instituciones de Ciudad de la Habana, pero en especial en la Universidad, por un grupo de investigación encabezado por el profesor Jorge Núñez Jover, con la participación de compañeros de varias provincias. Aunque el esfuerzo de este grupo recibió el reconocimiento y apoyo de los Ministerios de Educación Superior y de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, que institucionalizaron los estudios y la enseñanza de los problemas sociales de la Ciencia y la Tecnología en el país, se puede constatar empíricamente y demostrar teóricamente que todavía existen limitaciones conceptuales enraizadas en el pensamiento y la acción de nuestros profesionales, las cuales se han conservado por la influencia de la concepción tradicional o heredada de la Ciencia y la Tecnología.

 

No obstante al esfuerzo emancipador del pensamiento científico cubano desde el siglo XIX, así como de las lecciones de profundo contenido social que hemos recibido de la Política y Práctica científico-tecnológica de la Revolución Cubana esta concepción tradicional ha predominado durante casi dos siglos. Por ello se hace necesario realizar tareas que permitan acelerar el proceso de conformación y establecimiento de una visión social integral de la Ciencia y la Tecnología entre nuestros profesionales, investigadores, docentes y estudiantes, aprovechando nuestras raíces, la concepción que nos ha proporcionado la ideología y la práctica científica y tecnológica de la Revolución cubana, así como las fructíferas contribuciones del Movimiento internacional de estudios sobre CTS.

El problema de la relación existente entre Ciencia, Tecnología y Sociedad no es nuevo ni mucho menos, pero las formas particularmente contradictorias e incluso dramáticas que ha alcanzado esta relación en las diversas esferas de la vida social y en los diferentes regímenes sociales, desde la postguerra hasta hoy, han generado las más disímiles reacciones sociales, políticas, académicas, éticas, religiosas, etc. en todas las regiones del mundo. Es evidente que está en juego la supervivencia humana, pues las amenazas se expresan en el deterioro del medio ambiente, en las calamidades del subdesarrollo, en el agotamiento de los recursos energéticos, en las irresponsabilidades ideológicas y prácticas del uso y manejo de la Ciencia y la Tecnología con fines no pacíficos e inhumanos; entre otras muchas amenazas al género humano.

 

Nuestro país no es ajeno a estos problemas, pues en nuestra sociedad, aunque estas amenazas no alcanzan el dramatismo que tienen en los países industrializados y del Tercer Mundo, podemos encontrar ciertos síntomas de tales amenazas, pues entre los profesionales de la ciencia y la técnica, así como entre nuestra población en general, persisten muchos rasgos de la concepción heredada de la ciencia y la tecnología, la cual es generadora de ingenuidades, voluntarismos, incomprensiones, irresponsabilidades, negligencias e inapropiadas manipulaciones de la Ciencia y la Tecnología que limitan el desarrollo de nuestra economía y del proyecto social revolucionario.

 

La Pedagogía como Ciencia de la Educación se preocupa por el carácter práctico que se materializa en la metodología y en los medios utilizados con tal propósito. Así mismo, en correspondencia consecuente con la existencia del llamado pronóstico pedagógico científico, en el cual tiene su más viva expresión las leyes que rigen el desarrollo y obtención del conocimiento verdadero de la realidad objetiva, la tecnología educativa, siempre y cuando se la utilice de manera racional y lógica puede favorecer, la apropiación del mismo.

 

En la Tecnología Educativa contemporánea intervienen de manera decisiva "la televisión, el cine, los retroproyectores, las computadoras, la red y demás elementos de material y de programación, aunque realmente el sentido de tal tendencia se puede ampliar aún más, con el propósito de que en el mismo no solo queden comprendidos tales medios y materiales, sino que al mismo tiempo sea considerada, con un enfoque sistémico, los aspectos referentes a la concepción, aplicación y evaluación, en su conjunto, de todos aquellos factores que intervienen y deciden, en mayor o menor grado, la eficiencia del proceso educativo, en correspondencia siempre con objetivos previamente trazados de manera precisa y que se sustentan en resultados alcanzados en investigaciones relacionadas con los diferentes factores que intervienen en la instrucción y en el complejo fenómeno de la comunicación humana, para condicionar y determinar, en su conjunto, los medios humanos y materiales, una educación realmente eficaz.

 

La Tecnología Educativa, como tendencia pedagógica, en un marco de contemporaneidad, no es más que la consecuencia de la búsqueda incesante por encontrarle al proceso de la enseñanza-aprendizaje una base de sustentación más científica que posibilite a punto de partida de la utilización de recursos técnico materiales idóneos el aprendizaje, en relación con el cual siempre se encuentra, de manera subyacente ese elemento de naturaleza biológica, caracterizado por el Subsistema Nervioso Central del ser humano, con el cual los referidos recursos pueden interactuar y dejar una huella, favorecedora o caracterizadora del conocimiento nuevo adquirido de la forma más eficiente posible.

 

Para enseñar hay que hacerlo con el arte que se sustenta sobre bases científicas, atendiendo a las leyes propias de una pedagogía que, como ciencia que es, establece y aclara las concordancias que habrán de existir entre lo que se pretende enseñar y lo que se necesita y desea realmente aprender, de aquí que en la heterogénea corriente del pensamiento pedagógico autogestionario se busque, con afán, la creación de una escuela completamente diferente a la tradicional, novedosa y audaz, apoyada en la autogestión, promotora del desarrollo de la responsabilidad de los educandos en relación con el aprendizaje de los mismos, que procura al mismo tiempo la formación de aquellos valores sociales que se precisan para la integración de un alto grado de colectivismo y una participación social de todos y para todos, de manera consciente y consecuente.

 

Esta tendencia pedagógica tiene como objetivo supremo la transformación del proceso educativo capacitivo a punto de partida de una integración participativa directa de todos los interesados, profesores, estudiantes e incluso la familia, en la planificación, organización y desarrollo de todas las esferas de la vida práctica y espiritual-psicológica del estudiante, con estimulación de la autonomía y la creatividad, el análisis crítico y contrapuesto de los posibles distintos puntos de vista acerca de una misma situación, con lo que se rompe, de manera definitiva y productiva respecto al proceso de enseñanza-aprendizaje las aptitudes pasivas y rutinarias de estudiantes y profesores.

 

Las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (NTICs), cuyas características y velocidad de expansión favorecen de diversas formas los esfuerzos para alcanzar el desarrollo humano, son un factor de desigualdad, una nueva brecha que se suma a todas las demás abiertas cuya solución no puede esperar más. El comercio electrónico puede ser una vía factible para el crecimiento económico de los países en vías en desarrollo, pero la diversidad de factores que en su implementación influyen, requieren de estrategias nacionales, integración internacional y voluntad política para ejecutarlas.

 

Cuba sostiene que la Tecnología no es neutral, responde siempre a los intereses de quienes la poseen y la aplican. Esta es una las explicaciones de por qué la extensión de las NTICs por el mundo, con un enorme potencial de beneficio, paradójicamente ha contribuido con la brecha digital a acentuar la brecha socioeconómica entre ricos y pobres, entre poseedores y desposeídos, entre explotadores y explotados. Cuba ha defendido siempre el concepto de que el uso masivo de las NTICs no es un fin sino una herramienta poderosa para lograr el desarrollo.

 

Nuestro país, ha emprendido el camino de informatización de la sociedad que nos llevará a la Sociedad de la Información. Para ello se ha instrumentado una estrategia que se soporta en nuestro modelo de justicia social y en nuestra realidad económica y tiene como centro de enfoque la elevación constante de la calidad de vida del ciudadano y la creación de riquezas que sustente esa calidad de vida.

En la consecución de este objetivo, inicialmente hemos asumido poner énfasis en que las tecnologías lleguen a la mayor cantidad de ciudadanos posible fomentando su mejor utilización.

 

Es tarea de alta prioridad la preparación emergente de maestros y profesores para que sean capaces de utilizar las tecnologías en su trabajo de formación de las nuevas generaciones.

 

En las tecnologías de la información y las comunicaciones se forman especialistas superiores en 12 universidades cubanas, en 16 Institutos Superiores Pedagógicos se preparan profesores de alto nivel y en unos 40 institutos politécnicos se preparan más de 10 000 técnicos.

 

En los 169 municipios cubanos funcionan alrededor de 600 Joven Club de Computación, para estas genuinas instituciones cubanas, que ya cumplieron 15 años de trabajo y que pudieran compararse con los llamados Infocentros, han tenido como tarea principal la formación de ciudadanos en las NTICs, fundamentalmente niños y jóvenes.

 

En todos los policlínicos se crean centros de información médica, que se suman a los existentes en los hospitales urbanos y rurales. El Correo cubano se va transformando para convertir sus oficinas en puntos de servicios al ciudadano, que van desde los tradicionales servicios postales, informatizados, hasta la posibilidad de que el ciudadano envíe personalmente sus mensajes de correo electrónico o navegue en la red en busca de la información deseada, pasando por acceder al Portal del Ciudadano, donde puede obtener información acerca de numerosos trámites. En Correos se puede pagar por los servicios básicos de electricidad, acueducto, gas, teléfono, o pedir la digitalización de un documento o imagen para su envío a cualquier parte del mundo.

 

Se trabaja estrechamente con las ONG cubanas que agrupan a las personas con discapacidades para poner las tecnologías en función de su integración social.

 

La red de la Cultura se extiende hacia las bibliotecas, casas comunitarias de cultura, galerías de arte, museos y otras instituciones de nuestros municipios, para brindar a los ciudadanos el acceso a los portales donde se recoge de manera creciente el rico patrimonio cultural cubano, en nuestro idioma español, para ofrecerlo también al mundo, como una contribución a la defensa de la más genuina expresión de la identidad y soberanía de las naciones latinoamericanas.

 

Todos estos esfuerzos se complementan con los esfuerzos que se hacen en cuanto al desarrollo de los servicios de la industria de la información, de proyectos de investigación y desarrollo, la informatización del gobierno, la creación de redes y portales institucionales y territoriales y la imprescindible infraestructura de comunicaciones.

 

La estrategia cubana de informatización está contenida en el Programa Rector de la Informatización de la Sociedad en Cuba, en el que se contemplan siete áreas de acción, a saber:

Infraestructura, Tecnologías y Herramientas,

Formación Digital,

Fomento de la Industria Nacional de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones,

Investigación, Desarrollo y Asimilación de Tecnologías,

Utilización de las TIC en la Dirección,

Sistemas y Servicios Integrales para los ciudadanos,

Utilización de las TIC en el Gobierno, la Administración y la Economía.

Existe proyección para evolucionar la Red Pública hacia una red IP multiservicio.

Se ejecutan las acciones asociadas al desarrollo de la Plataforma de Acceso Común para garantizar el acceso a datos en los territorios, la misma contará con facilidades para 3 500 puertas para accesos dedicados y 1 500 accesos conmutados (12 000 servicios aproximadamente). Instalado el equipamiento que abarca a todos los municipios del país.

Se cuenta con un bloque de direcciones IPv6.

Avanzan y se consolidan las redes de la Salud, Educación, Cultura y Polo Científico, entre otras.

La Industria Cubana del Software (ICSW) está llamada a convertirse en una significativa fuente de ingresos nacional, como resultado del correcto aprovechamiento de las ventajas del considerable capital humano disponible.

 

Estas son entre otras las principales líneas de trabajo y logros que desarrolla y alcanza nuestro país para enfrentar la brecha digital que lamentablemente para muchos países del mundo son por ahora sólo sueños.

En este sentido, los profesores y estudiantes de la SUM de Abreus, conscientes del extraordinario  esfuerzo que hace el estado cubano por estrechar dicha brecha tecnológica, se superan constantemente en el dominio de los recursos tecnológicos que han puesto en sus manos, logrando así aumentar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje y un egresado en mejores condiciones profesionales para hacerle frente a los enormes retos que plantea el perfeccionamiento de nuestra sociedad.

Entre estos retos tenemos el proceso de formación del profesional en un conjunto de atributos referidos al desarrollo de cinco capacidades básicas:

 

Capacidad de autogestión del aprendizaje.

Capacidad de discernir de forma crítica y ética sobre las problemáticas a las que se enfrenta en sus actuaciones.

Capacidad de generar proyectos de trabajo.

Capacidad de relacionarse adecuadamente con otras personas.

Capacidad de comunicarse en el ámbito de la ciencia y de la profesión, con el uso de herramientas  y signos  tradicionales y contemporáneos.

 

No obstante la orientación y la prioridad de los estudios quedarán siempre sujetas a las necesidades educativas y contextuales concretas, así como estarán en función de los recursos locales y del país, prestando suficiente atención a las exigencias del  entorno social que está determinando las exigencias del mercado laboral donde se insertarán sus futuros egresados.

 

De este modo, la sistematización de la evaluación de la calidad de la educación, en todo caso continuará acentuando la necesidad de cambio en las prácticas docentes; con independencia de las necesarias transformaciones que deben producirse a nivel institucional en general, respecto a la organización y a la administración educativa, en tanto se reconoce el imperativo social de renovar las formas de enseñar y de aprender, considerando por una parte la globalización de los cambios económicos, políticos de nuestras sociedades y por otra la rápida universalización de nuevas formas de transmisión, acceso y circulación del conocimiento.

 

Tecnología y alfabetización tecnológica en estudiantes y profesores en las SUM de Abreus.

 

El enfoque de la educación tecnológica dentro del marco de una perspectiva CTS supone la consideración de cuestiones controvertidas muy diversas. Su tratamiento en la enseñanza podría llegar a constituir un excelente campo de investigación muy prometedor para la elaboración de una didáctica de la tecnología capaz de incluir las conexiones con la ciencia y especialmente con la sociedad.

 

Hay que tener en cuenta que los conceptos que se tengan de tecnología y alfabetización tecnológica condicionan las finalidades y objetivos de su enseñanza, orientando de esta manera el propio diseño curricular.

 

Fundamentalmente existen dos formas diferentes de entender la tecnología. La acepción más común, y al mismo tiempo la más restringida conceptualmente, es la que se basa solamente en los aspectos más ligados a la ingeniería, esto es, en las capacidades y destrezas para realizar las tareas productivas y en los artefactos elaborados. Un significado más amplio de la tecnología, que permita situarla en su contexto social, supone tomar en cuenta también las cuestiones sociotecnológicas (Acevedo, 1996, 1998; Fleming, 1989; Gilbert, 1992; Rodríguez-Acevedo, 1998) derivadas de sus dimensiones organizativa y cultural (Pacey, 1983).

 

Por otra parte, la acepción que se adopte de la noción de tecnología se relaciona con la manera de entender la denominada alfabetización tecnológica de los ciudadanos, uno de los objetivos prioritarios de la política educativa en la mayoría de los países industrializados (UNESCO, 1983, 1986). Partiendo del análisis crítico realizado sobre este tema por Gómez e Ilerbaig (1990), se puede establecer un continuum que va desde una alfabetización basada sobre todo en el aumento de los conocimientos puramente técnicos hasta otra que contempla los valores constitutivos y contextuales de la técnica (Layton, 1988; Acevedo, 1998; Rodríguez-Acevedo, 1998), más centrada en las actitudes y comportamientos de las personas ante los problemas sociales ligados a la tecnología, cuya finalidad es preparar a los ciudadanos para su participación democrática en la toma de decisiones sociotecnológicas (Goldman, 1992; Waks, 1986). Sin duda, este último punto de vista es el que se encuentra más próximo a las ideas más radicales del movimiento educativo CTS (Waks, 1990).

La formación de una cultura científico-tecnológica para enfrentar los retos del tercer milenio, es una tarea inaplazable para quienes están comprometidos con los más nobles ideales del género humano.

El enfoque de la educación tecnológica dentro del marco de una perspectiva CTS supone la consideración de cuestiones controvertidas muy diversas. Su tratamiento en la enseñanza podría llegar a constituir un campo de investigación muy prometedor para la elaboración de una didáctica de la tecnología capaz de incluir las conexiones con la ciencia y especialmente con la sociedad, ampliando así el punto de vista, más o menos inmerso en la tradición de la ingeniería, que ha venido dominando hasta ahora la enseñanza de la tecnología. Tal desarrollo podría, al mismo tiempo, hacer algunas aportaciones valiosas para la didáctica de las ciencias, sobre todo en lo que se refiere a situar la enseñanza de las ciencias en el contexto de la aproximación CTS.

 

Hay que tener en cuenta que los conceptos que se tengan de tecnología y alfabetización tecnológica condicionan las finalidades y objetivos de su enseñanza, orientando de esta manera el propio diseño curricular. Fundamentalmente existen dos formas diferentes de entender la tecnología. La acepción más común, y al mismo tiempo la más restringida conceptualmente, es la que se basa solamente en los aspectos más ligados a la ingeniería, esto es, en las capacidades y destrezas para realizar las tareas productivas y en los artefactos elaborados. Un significado más amplio de la tecnología, que permita situarla en su contexto social, supone tomar en cuenta también las cuestiones sociotecnológicas (Acevedo, 1996, 1998; Fleming, 1989; Gilbert, 1992; Rodríguez-Acevedo, 1998) derivadas de sus dimensiones organizativa y cultural (Pacey, 1983).

 

Partiendo del análisis crítico realizado sobre este tema por Gómez e Ilerbaig (1990), se puede establecer un continuum que va desde una alfabetización basada sobre todo en el aumento de los conocimientos puramente técnicos hasta otra que contempla los valores constitutivos y contextuales de la técnica (Layton, 1988; Acevedo, 1998; Rodríguez-Acevedo, 1998), más centrada en las actitudes y comportamientos de las personas ante los problemas sociales ligados a la tecnología, cuya finalidad es preparar a los ciudadanos para su participación democrática en la toma de decisiones sociotecnológicas (Goldman, 1992; Waks, 1986).

 

La acepción que se adopte de la noción de tecnología se relaciona con la manera de entender la denominada alfabetización tecnológica de los ciudadanos, en este caso profesores y estudiantes de la SUM de Abreus.

 

La tecnología en el curriculum de la enseñanza superior en las SUM de Abreus desde un punto de vista CTS.

 

Todo esto no quiere decir que no haya profesores, formas de enseñar y currículos de ciencia que a la hora de desarrollarlos contribuyan en la dirección de las nuevas finalidades de la educación científica y en el logro de un cambio actitudinal positivo. De hecho, no sólo los currículos se han ido impregnando de objetivos y contenidos CTS sino que, además, existen numerosos proyectos en dicha área. Por lo tanto, una vez debatida la necesidad de contextualizar socialmente la ciencia que se enseña, será necesario que nos planteemos cómo podemos llevarlo a la práctica.

 

¿Cómo se podrían introducir las relaciones CTS en las clases?

 

Se han dado diferentes razones para justificar la introducción de la tecnología en la enseñanza, que básicamente pueden resumirse en tres: económicas, sociales y educativas (Medway, 1989). Sin embargo, a pesar de los argumentos que suelen esgrimirse en su favor, la educación tecnológica no ha alcanzado todavía una posición sólida en muchos países (Allsop y Woolnough, 1990), incluido el nuestro. Los motivos apuntados para ello son diversos: dificultades para desarrollar los temarios en horarios en ocasiones sobrecargados, profesores competentes en sus asignaturas pero desactualizados en temas relacionados a la tecnología, así como de variedad de  libros, equipos y espacios disponibles; pero, según Lewis (1991), el factor más importante es la poca madurez alcanzada hasta ahora por la filosofía de la tecnología (Mitcham, 1989) para, incluyendo los aspectos históricos y sociológicos, ser capaz de fundamentar coherentemente la enseñanza de la tecnología.

 

Basándose en el modelo de Pacey (1983) sobre la práctica tecnológica, con ocasión de aclarar el significado de la noción de tecnología, Gilbert (1992) distingue tres formas de abordar la enseñanza de la tecnología: enseñar para, sobre y en  la tecnología.

 

El enfoque para la tecnología está destinado preferentemente a formar técnicamente trabajadores para la industria tecnológica. Su principal problema es que puede reforzar la visión determinista del desarrollo tecnológico porque se centra sólo en las cuestiones puramente técnicas, tales como los productos y los procesos tecnológicos.

 

La alternativa sobre la tecnología tiene como meta resaltar especialmente los aspectos culturales y organizativos de la tecnología. Una orientación exclusiva de la enseñanza siguiendo estas pautas, típica de muchos cursos CTS que se imparten dentro del ámbito de los estudios sociales y de humanidades (Waks, 1990; Zoller y Watson, 1974), permitiría a los estudiantes aprender algo sobre la organización y la economía industrial, los valores contextuales y las consecuencias sociales de la tecnología, pero no serían capaces de adquirir capacidades técnicas ni destrezas prácticas.

 

La aproximación en  la tecnología implica conceder la misma importancia a todas las dimensiones del modelo de Pacey (1983), siendo su finalidad dar una formación inicial como tecnólogos. En otro momento (Acevedo, 1996) hemos intentado esbozar cómo habría que orientar la enseñanza de la tecnología siguiendo esta dirección. Sin embargo, somos conscientes de que su puesta en práctica puede ser complicada debido a que exige mantener un difícil equilibrio entre aspectos muy diferentes.

 

Por otra parte, la tecnología puede estar presente en el curriculum obligatorio de diversas maneras: como una disciplina más, integrada en las diferentes materias e impregnando el curriculum en diversas áreas de conocimiento. A nuestro juicio su presencia disciplinar no tiene porqué ser incompatible con las otras dos opciones indicadas. Así, p.ej., en algunas ocasiones se ha propuesto el tratamiento transversal de la tecnología en el curriculum basándose en que la misma refleja distintos aspectos de la vida humana y en que utiliza, integrándolos, conceptos procedentes de distintos campos del saber. Gilbert (1992) apunta también en esta dirección con el fin de facilitar una enseñanza en la tecnología. Además, esta opción transversal es compatible con muchos de los enfoques que pueden hacerse siguiendo las ideas del movimiento CTS para la reforma del curriculum.

 

Nos centraremos solamente en algunos ejemplos basados en la introducción de las aplicaciones tecnológicas en la enseñanza, quizás la práctica más común dentro del marco CTS y que con frecuencia ha sido llevada a cabo desde una perspectiva de ciencia integrada con tecnología (UNESCO, 1990), lo que en ocasiones ha podido contribuir a reforzar la visión deformada de la tecnología como ciencia aplicada. Gilbert (1992) ha clasificado cinco maneras de abordar este tipo de enseñanza:

  • Hacer referencias mínimas a la tecnología en las lecciones de ciencias con la intención de motivar a los estudiantes. En este caso no se suelen analizar las relaciones entre los conceptos científicos y los resultados tecnológicos (Fensham, 1988).
  • Enseñar primero la ciencia seguida de un debate acerca de cómo ésta es importante para la tecnología. A veces ambas, la ciencia y la tecnología, se presentan dentro de un marco estructural que proviene de la propia tecnología.
  • Partir de resultados tecnológicos concretos o de los aspectos científicos ligados a ellos. Según Layton (1988) este enfoque permite explorar adecuadamente cómo se utilizan los conceptos en ciencia y tecnología.
  • Empezar el tema centrándose en un único resultado de la tecnología, enseñando luego los conceptos y los principios científicos involucrados en el mismo y discutir por último otras posibles aplicaciones tecnológicas para la vida cotidiana (Acevedo, 1990).
  • Enseñar con tecnología, esto es, usar productos tecnológicos en la enseñanza de la ciencia. Ejemplos de esta clase pueden serlo la utilización del ordenador en el aprendizaje interactivo de conceptos científicos, el empleo del ordenador en el laboratorio, el uso combinado del ordenador y el vídeo, etc.

En este sentido, es necesario que nuestros profesores en la SUM de Abreus, profundicen en el estudio de la  presencia de relaciones CTS en los libros de texto que son utilizados como bibliografía  tanto básica como complementaria y tengan disponibles  en cada encuentro presencial ejemplos prácticos de esta relación en aras de propiciar y fortalecer  el estudio, la comprensión y la investigación de estos temas por parte de los estudiantes de dicha sede universitaria.

 

También ocurre con la tecnología y las aplicaciones que permiten conectar las asignaturas contempladas en el currículo con problemas reales y cotidianos, en ocasiones no hacen ninguna referencia a éstas, y en la mayoría de los que las hacen el tratamiento suele ser bastante superficial.

 

Como consecuencia de estas limitantes el profesorado de la SUM de Abreus, presenta dificultades a la hora de ejemplificar desde su asignatura, bien fundamentada desde el punto de vista científico, aplicaciones técnicas y realizar una valoración sobre el impacto social de estas.

 

Para intentar resolver esta situación, se proponen la incorporación de actividades CTS dentro del desarrollo del hilo conductor de cada tema,  tratado en los diferentes encuentros, que podría resultar suficiente para producir grandes cambios positivos en el estudiantado, mejorando sus actitudes hacia la ciencia, la tecnología y su impacto social en el contexto en el que se desenvuelven.

 

Se ha sugerido, desde esta perspectiva, diseñar una propuesta de actividades, agrupadas en bloques coherentes con una estructura lógica disciplinar, que permitan relacionar temas de CTS con las siguientes finalidades:

  • Proponer ejemplos técnicos para afianzar los conocimientos científicos.
  • Motivar hacia la ciencia a través de la tecnología.

·         Diseñar y aplicar un modelo curricular para lograr una formación profesional integral. Profesionales con capacidad para el trabajo  innovativo, participativo, con disposición y preparación para aprender permanentemente, autogestionar el conocimiento, solucionar problemas de la sociedad y altamente comprometidos con el bienestar de la humanidad.

·         Adoptar un modelo curricular que promueva el desarrollo del talento humano, con una cultura general integral, con capacidad actitudinal, cognoscitiva, productiva e innovativa para transformar y solucionar problemas multidisciplinarios que beneficien los intereses colectivos y de la sociedad en general, vinculado a una participación reflexiva y a un aprendizaje permanente, propiciado por la construcción del conocimiento y la gestión de la información.

·         Incorporar las tecnologías de la informática y las comunicaciones para consolidar el protagonismo de los estudiantes en la auto gerencia del aprendizaje, particularmente en la gestión de la información y el conocimiento (GIC), a través de la interacción que existe entre las fuentes, las vías de acceso y la aplicación de la información y el conocimiento (IC). No sin antes procurar la comprensión  y apropiación de la IC para lograr aplicarla con efectividad. El papel del profesor alcanza la máxima prioridad en la orientación, el control y la corrección del aprendizaje.

 

Hemos apuntado unas mínimas directrices sobre la presencia de la ciencia, tecnología y su impacto social en el curriculum  de la enseñanza desde un punto de vista CTS, poniendo unos pocos ejemplos de algunas de las líneas de trabajo que deben desarrollarse. Por supuesto quedan muchas cuestiones por resolver permaneciendo el tema abierto a la investigación y al consiguiente debate.

 

Conclusiones

 

Los estudios CTS juegan un importante papel en el desarrollo de la cultura científico-tecnológica de nuestro pueblo ya que permiten:

 

1. Divulgar los valores de una nueva visión nacional sobre la actividad científico-tecnológica acorde a las demandas y necesidades de nuestro pueblo en general y en la Educación superior en particular.

 

2. Formar cuadros en el campo de la ciencia y la tecnología capaces de diseñar y aplicar estrategias correctas que aceleren el desarrollo económico y social del país.

 

3.  Preparar profesionales en las diversas ramas de la vida social con una visión integral y revolucionaria de la actividad científico-tecnológica que les permita elevar su excelencia y competitividad tanto en el ámbito nacional como internacional.

 

4. Combatir las tendencias negativas ajenas a nuestra visión de la ciencia y la tecnología en condiciones de país subdesarrollado y bloqueado por el imperialismo yanqui, de manera que no se tergiverse la verdadera labor del profesional relacionado con el desarrollo científico-tecnológico del país.

 

Los profesores de la SUM de Abreus, convencidos de la necesidad de superación profesional constante, han interiorizado la importancia de profundizar sus estudios en temas CTS y han comenzado a participar  activamente en maestrías, diplomados, talleres y todo tipo de cursos que le amplíen sus conocimientos respecto a la ciencia, la tecnología y la estrecha interrelación de estas con la sociedad.

 

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El papel de la Educación CTS en el desarrollo científico, tecnológico y social

Juan Carlos Hernández Martín    jcarlos63@sum.upr.edu.cu

 

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http://www.aulaintercultural.org/IMG/pdf/abautista.pdf

http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia

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http://www.alegsa.com.ar/Dic/tecnica.php

 

 

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