La Sexualidad en las diferentes etapas de la vida

Lic. Dayami Pérez Soto. Licenciada en Enfermería. Profesor Asistente.

MSc. Carmen Margarita Rodríguez Borrell. Licenciada en ICT-B. Profesor Asistente.

Lic. Lidys Padrón Fernández. Licenciada en Enfermería. Profesor Asistente.

MSc. Dr. Julio Padrón González. Especialista de segundo grado MGI. MSc. En Educación Médica. Profesor Instructor.

Lic. Maritza Virginia Velázquez Carrabeo. Licenciada en Tecnología de la Salud Perfil Laboratorio Clínico. Profesor Instructor.

Lic. Luis Más Mesa. Licenciado en Química. Profesor Instructor.

RESUMEN Se considera que el ser humano tiene necesidad de construir una auto imagen positiva y desarrollar libremente formas de relaciones interpersonales, potenciando todas sus capacidades en el ámbito de la sexualidad. La misma tiene influencia social, económica y cultural; por lo que esta investigación está enmarcada en demostrar que estos factores externos influyen en la vida sexual del individuo y que lo llevan a contraer infecciones de transmisión sexual, tener relaciones coitales precoces, embarazos no deseados, peligros y riesgos de la promiscuidad y que haya inestabilidad en las parejas. Se realizó un estudio descriptivo acerca de la sexualidad en las diferentes etapas de la vida, en el Policlínico Area III “Octavio de la Concepción y de la Predaja”, de la ciudad de Cienfuegos. Los datos se obtuvieron de una encuesta confeccionada al efecto, que midió las siguientes variables: Sexo, estado civil, nivel de escolaridad, grupo etáreo y los diferentes conocimientos acerca de la sexualidad, de una muestra de 300 encuestados. Se comprobó que los adolescentes con un 93,9% son los más necesitados del tema.

INTRODUCCIÓN. La sexualidad está influenciada social, económica y culturalmente. Esto hace pensar en la gran importancia de los factores externos que influyen en la formación de la sexualidad; por lo que la intención de este articulo es demostrar que estos factores externos influyen en la vida sexual del individuo y que lo llevan a contraer infecciones de transmisión sexual, tener relaciones coitales precoces , embarazos no deseados, peligros y riesgos. Se destaca que, desgraciadamente, la mujer ha sido definida no por su condición de individuo; sino por la de reproductora, siendo ésta afectada en el matrimonio y la familia gracias a la jerarquía y funciones de la supuesta superioridad personal masculina: el machismo. La mayoría de los autores que estudian la sexualidad, como Mónica Krause, Alicia González, Beatriz Castellanos, Thiago de Melo y Paulo Freire plantean que el amor es una emoción, un sentimiento o un afecto que se manifiesta en la conducta y también se acompaña de reflexiones o de un componente intelectual. “Este sentimiento compromete la autoestima e implica el nivel de interacción o comunicación entre las personas, que influyen en aspectos de la sexualidad como el deseo, la atracción recíproca, una determinada respuesta sexual que de algún modo interviene en el crecimiento personal” (1). “La sexualidad humana depende menos de los mecanismo fisiológicos y mucho más de los aprendizaje sociales; por tanto la sexualidad está infinitamente asociada a la comunicación y al afecto” (2). La claridad en el mensaje de la sexualidad es al modo de ver de los autores de este trabajo, un problema que va mas allá de la compresión; tiene que ver con la interpretación, influye decisivamente en la formación de inicio certero y verdades indiscutibles. El amor, el respecto, la pareja estable, intervienen en la formación de la imagen personal que cada cual construye sobre la sexualidad. (3) Al analizar cada momento histórico de la humanidad la situación entre el hombre y la mujer y sus relaciones han variado, unido a ellos los conceptos, valores y demandas relativos a la posición de cada uno ante la pareja, la familia y la sociedad El placer sexual ha sido y continúa siendo el centro y la motivación esencial de las uniones. Esto hace que una parte importante de la vida de las personas gire alrededor del erotismo. La relación de pareja es algo muy importante en la vida. A veces responsabilidades, exigencias y estrés suelen hacer olvidar que dos personas se reúnan para ser felices y no para vivir en valle de lágrimas. Una pareja para vivir sin problema debe tener armonía sexual, armonía existencial y armonía emocional. (4) La sexualidad se puede ver de diferentes ángulos de la vida tales como: la sexualidad como experiencia creativa en la totalidad de la vida, como experiencia de goce, disfrute y placer, como vivencia y expresión de amor, como necesidad de aprendizaje como crecimiento, desarrollo, integración y equilibrio. (5) La reflexión centrada en estos conceptos debe conducirnos a pensar que no cabe dudas de que la sexualidad como manifestación de la personalidad esta condicionada en su base por premisas naturales y sociales, no obstante resulta imposible ignorar la configuración psicológica de sus componentes : IDENTIDAD –ROL-ORIENTACION SEXO –EROTICA. El género humano es uno y se expresa en dos sexos, la sexualidad a nuestro modo de ver trasciende los marcos de un fenómeno individual , desborda las fronteras del yo y se revela y crece en nosotros, en lo común y compartido , su proyección social se cristaliza en la riqueza de los vínculos comunicativos y afectivos que se establecen con la pareja la familia y la sociedad. Se impone conocer la importancia que tiene educar para sexualidad, pero partiendo de esta debe permitir el desarrollo de las capacidades para el ejercicio de una sexualidad sana placentera, responsable y feliz; que no puede explicarse a través de un patrón universal, pero si destacando los principales objetivos de esa educación y finalidades que contribuye a un derecho de todo: El derecho de la sexualidad plena, derecho de la salud sexual y la planificación familiar. Es muy importante ampliar conocimiento sobre el tema, porque el ser humano tiene necesidad de expresarse, de amar de ser amado, de interactuar con personas de uno u otro sexo y procrear en forma libre conciente y responsable; porque el ser humano tiene necesidad de preservar su intimidad sexual, llevar estilo de vida sano evitar infección de trasmisión sexual o de cualquier consecuencia no deseada tanto física como psíquica y socialmente derivada de la relaciones sexuales que pueda impactarlo a el, a la comunidad y a su medio ambiente. (6) Finalmente nos gustaría destacar que la sexualidad es parte orgánica del lenguaje mismo de la vida, impregna y matiza las más diversas esferas; forma parte de lo personal y de lo común, se construye, se vivencia, crece, se comparte, se proyecta y se expresa en todas las dimensiones existenciales: el individuo, la pareja, la familia y la sociedad. La sexualidad es parte de la personalidad y se expresa de forma diferente en todas las etapas de la vida. Por la importancia que tiene conocer sobre el tema nos propusimos precisar el comportamiento de la sexualidad en las diferentes etapas de la vida. RESULTADOS Se observa en la tabla No 1, que entre los adolescentes (14-19años) predominó el sexo femenino con un 53,6%, en general el estado civil soltero fue el de mayor incidencia con 64,0% seguido del estado civil casado con un 31%. En relación con el nivel de escolaridad de los grupos estudiados quedó reflejado que en los adolescentes predominó el nivel universitario con un 67,1 %. En adultos predominó también con un 46,9%. Al evaluar las necesidades de información sobre la sexualidad en los distintos grupos de edades comprobamos que los adolescentes con un 93,9% son los más necesitados del tema; seguidos por los adultos que reflejan un 55,2%. En cuanto a dificultades en la concepción de la sexualidad los adolescentes se ratifican como los de mayor porciento en el tema con un 78,1%. Sobre el tema de las disfunciones sexuales, tenemos un caso particular ya que los adolescentes y los adultos reflejan por cientos elevados, siendo en los primeros de un 97,5% y en los últimos de 96,8%. En la necesidad de conocimientos del uso de métodos anticonceptivos obtuvimos que los adolescentes presentan un mayor porciento de necesidad de información con 85,3%. En la tabla No 2, en los tres grupos de edades predominó la concepción machista del hombre sobre la mujer esto se refleja en el análisis realizado, ya que en los aspectos recogidos como son: Utilización del método anticonceptivo, admitir infidelidad, concebir que existe diferencias sexuales, y relaciones prematrimoniales, el hombre claramente discrimina a la mujer por sus criterios machistas. En la tabla No 3, las causas de divorcio en los grupos estudiados se comprueba que la inmadurez incidió en un 42,0% en los adolescentes; el divorcio por falta de amor y compresión predominó en los adultos con un 46,0%. Las causas de infidelidad con un 43,9% y desinformación sexual con un 15,8% continuaron viéndose en los adolescentes. El desarrollo de la vida y las condiciones de la vivienda causa en los adolescentes el mayor número de divorcios; en el primer caso en 35,3% y en el segundo un 44,5%, aunque fue este el grupo más encuestado. Un aspecto muy importante como causa de divorcio es la dependencia económica en la tercera edad con un 57,5%, tenemos que un 62,5% de esta desconoce las causas de divorcio entre la población. Se observa en la tabla No 4, que las personas comprendidas en la tercera edad plantearon que existen diversas causas de matrimonios precoces tales como: inexperiencias 100%; desarrollo social 82,5%; inmadurez 37,5%; promiscuidad 45,0%; desarrollo sexual precoz 57,5; ayuda de padres 22,5%; embarazo 50,0%; falta de educación sexual un 57,5% y obligado por los padres un 25,0%. Al analizar la tabla No 5, sobre la estabilidad matrimonial de muestra población encuestada obtuvimos que en los criterios sobre el amor y la vivienda predominó el grupo de la tercera edad con un 100% en el primer aspecto y con un 57,5% en el segundo. La edad predominó en este mismo grupo con un 100%. Independencia económica predomina en los adolescentes con un 20,7%. En los criterios sobre responsabilidad y respeto coinciden con un 100%. Los adolescentes reflejan que en la estabilidad matrimonial, los intereses afines y la compenetración guardan gran significación, los primeros con un 38,4% y la segunda con un 60,9%. El mayor grupo de personas encuestadas fueron mujeres y se observó la necesidad de conocimientos e información sobre los diferentes aspectos de la sexualidad ya que es un tema amplio y complejo; en la sexualidad es obvio que la belleza personal; la intimidad, las inclinaciones comunes han debido despertar en los individuos de sexos diferentes el deseo de relaciones sexuales, tanto para el hombre como para la mujer (7). Comprobamos el predominio machista del hombre, lo cual interfiere de forma negativa en las relaciones de pareja, esto se comporta de manera similar en un estudio realizado en España en el se reflejan temas sobre el amor que mejoran estos conceptos, quedando demostrado la necesidad de educar para la sexualidad a los individuos en las diferentes etapas de la vida, también Erich Fromm plantea en su investigación “ … dos seres que se convierten en uno, y no obstante siguen siendo dos.” haciendo una reflexión sobre cómo el hombre trata de imponer sus criterios machistas sin tener en cuenta que en la pareja ocurre una unión simbiótica donde ambos deben conservar su identidad, coincidiendo con nuestro trabajo donde se observa marcadamente que la sexualidad depende menos de mecanismos fisiológicos y mucho más de los aprendizaje sociales (8). Existen diversos criterios que traen consigo la aparición del divorcio, los cuales se ven con mayor frecuencia en la adolescencia debido a la falta de compenetración de la pareja. Para un matrimonio verdadero deben existir y estar dadas las condiciones que intervienen en la información de la imagen personal que cada cual construye sobre la sexualidad en general. Para una relación feliz basta solo con ser ambos miembros de la pareja sencillos, amorosos, precisos, francos y claros en sus sentimientos (9). Personas de la tercera edad plantean las distintas condiciones que conducen al matrimonio precoz, al cual se llega sin tener las condiciones objetivas y subjetivas. A veces responsabilidades, exigencias y estrés suelen hacer olvidar que dos personas para vivir unidas deben sentir amor y no vivir en un valle de lágrimas, teniendo a su vez armonía existencial y emocional (10). En cuanto al nivel de escolaridad comprobamos que la mayoría de los jóvenes encuestados se presentan con nivel Preuniversitario, lo que demuestra que esto se comporta de esa manera ya que ellos no ven la sexualidad como experiencia creativa en la totalidad de la vida, como un todo, como vivencia y expresión de amor, sino que sólo ven las manifestaciones del sexo y la conducta (11,12).

CONCLUSIONES La población más necesitada de información sobre la sexualidad son los adolescentes donde se destacan por sus manifiestas inquietudes durante toda la investigación, por ser estos los que no ven el tema de la sexualidad como un todo, sino enmarcado en el sexo. Constatamos que continua prevaleciendo el machismo en todos los grupos de edades de la población debido a las concepciones que aún persisten en nuestra sociedad. En la población encuestada no están creadas las condiciones, principalmente en la adolescencia, para el matrimonio, lo cual trae consigo el divorcio. La mayoría de los matrimonios precoces se producen por factores objetivos e imputables que influyen de forma directa en la relación de pareja tales como: Inexperiencia, inmadurez, embarazos. La estabilidad matrimonial lleva consigo varios factores influyentes tales como: amor, compenetración e intereses afines, viéndose con mayor frecuencia en el adulto mayor.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS 1. Álvarez Carril E. Amor, Adolescencia y Postmodernidad. Rev. Sexología y Sociedad 1999; 5 (13): 9-10) 2. López Sánchez F. Afecto y Sexualidad. Rev. Sexología y Sociedad 1998;(10): 5-8 3. Díaz Ma. T. Claridad en el mensaje sobre Sexualidad. Rev. Sexología y Sociedad 1998 4(11): 33-4 4. Granero M. Sexualidad y Pareja. Rev. Sexología y Sociedad 1999; 5(12):2-3 5. Cabral B. Ecología de la Sexualidad. Rev Sexología y Sociedad 1998; 1(3): 5-6 6. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Manual de Prácticas Clínicas para la obtención integral a la salud del adolescente. Ciudad de la Habana: MINSAP; 1999.p. 449-52. 7. González Hernández A. La sexualidad del adolescente. Rev. Sexología y Sociedad 2001(17):4-6 8. González A. Castellano B. Sexualidad y género: Alternativa para su educación ante los retos de siglo XXI. La Habana: Editorial científico técnico 2003: 5-106. 9. Rodríguez Ojeda M. La perspectiva de género. Rev. Sexología y sociedad 2004(24): 30-34. 10. Ares Muzio P. La intervención familiar en las actuales realidades sociales. Rev. Sexología y sociedad. 2003(21):4-8. 11. Fleitas Ruiz R. Género y pensamiento Rev. Sexología y sociedad 2002(18):4. 12. Vía Apuero J. Enfoque de género: ¿La A por la O? Rev. Sexología y Sociedad 2003(22):35. 13. Alfonso Rodríguez A. Educación sexual. Rev . Sexología y Sociedad 2001(15):30 14. Díaz Yánez, Guillermo. Control percibido por mujeres de edad mediana como educadoras para la sexualidad. Revista cubana Salud Pública, mar 2007, vol. 33, no 1, p. 0-0. ISS SN 0864-3466. 15. García Guiteras Eulalia, Aldana Vilas Laura, Lima Mompó Gilda Etal. Disfunción Sexual masculina y Stress Rev Cut Med, Mil, Mar 2005, vol. 34, no 1, p. 0-0 ISSN 0138-6557. 16. Amaro Cano María del Carmen. Sexualidad y Bioética, Rev cubana Med Gen Integr Abr 2005, vol 21, no 1-2, p. 0-0, ISSN 0864-2125. 17. González Marqueti Teresa, Gálvez Cabrera Elisa, Álvarez Valdez Neiza et al. Drogas y Sexualidad: Grandes enemigos. Rev cubana met Gen Integr, Dic 2005, vol 21, no 5-6, p. 0-0 ISSN 0864-2125

Comentarios

Como docente me pregunto: ¿cómo es posible que un alumnado cada vez más informado y con una dedicación a esos temas, que en otros tiempos era impensable, cada vez quiera menos información porque se supone que está "superinformado"?.
¿Cuáles son los verdaderos cauces que debemos utilizar?