neoliberalismo

El modelo mercantil en la escuela española

Adrián J. Bustos*
Artículo publicado en: Diagonal Blogs de Diagonal Periódico
15 febrero 2015
 

Trasas la aprobación de la polémica LOMCE, la ley empieza a implantarse este año en los cursos impares de la Educación Primaria. Los lectores ya sabrán que los recortes en educación y el incremento de las pruebas de conocimiento y evaluaciones estandarizadas en diferentes etapas de la educación obligatoria, que tanto rechazo han generado en la comunidad educativa, son la tendencia actual en esta materia.

Lo que quizá no sepan es que esta tendencia política no es nueva. A veces es necesario buscar el faro por el que se guían determinados gobiernos para comprender mejor hacia donde nos dirigimos. El gobierno central, y en concreto el gobierno de la Comunidad de Madrid como laboratorio de experimentos neoliberales que replicarse en el resto del Estado, tienen la mirada fija en un objetivo: Estados Unidos.
Según el pedagogo crítico Peter McLaren[1], el ataque a la educación pública de George W. Bush se basó también en estos dos elementos: reducir el gasto público en educación e incrementar el gasto en exámenes estandarizados.

El poder, la masa y la CNTE

Carlos Fazio

La Jornada / 2 de septiembre de 2013

http://www.jornada.unam.mx/2013/09/02/opinion/023a1pol

  • Asistimos al retorno del capitalismo depredador y salvaje en un estado cleptocrático, es decir, gobernado por ladrones.

  • La "fe" neoliberal ha activado tendencias antilustracionistas, sumiendo al país en una profunda crisis.

  • La disputa por la educación es la disputa entre el neoliberalismo y una educación humanista, autonómica y emancipadora.

  • informémonos, eduquémonos, humanicémonos.

Vivimos tiempos anticivilizatorios. Asistimos al retorno del capitalismo depredador y salvaje. El llamado a la violencia, como ideología del darwinismo social de libre mercado, ha barrido con toda cohesión social. Inmersa en un proceso de autodestrucción, la sociedad está atomizada. En la selva social domina el derecho del más fuerte y el más apto. En México, la lucha de todos contra todos que se desploma sobre la sociedad ha derivado en una catástrofe humanitaria. La sociedad se ha convertido en un compuesto amorfo de etnias, tribus, mafias, pandillas y organizaciones criminales de todo tipo, incluidas las empresas, los poderes fácticos y sus facciones políticas subordinadas –verbigracia el pacto por México–, que han venido agitando la lucha de clases de manera implacable contra los trabajadores.

Desmantelaron el estado benefactor: un cuento de horror

Alfonso J. Palacios Echeverría  |  2012-10-12

Parece un cuento de horror

http://www.elpais.cr/frontend/noticia_detalle/3/73614

 

Como no podían desmantelar el Estado de un plumazo, lo han ido paralizando poco a poco, haciendo que sus organizaciones se convirtieran en elefantes blancos, inoperantes, o lo que es peor: inocularon delictivamente el virus de la ineficacia, la ineficiencia y la improductividad, intencionalmente, a fin de que los ciudadanos, víctimas de las estrategias de estupidización colectiva, creyeran que lo público no servía, y que la salvación estaba en lo privado. ¡Como si allí no existiera corrupción! Pero algunos empezaron a notar que el gusano de la perversidad más abyecta guiaba estas acciones, y empezaron a efectuar denuncias, señalar culpables, aclarar situaciones… pero de nada servía. Los medios de prensa, todos, estaban en manos de quienes propiciaban esta situación, y en vez de informar, desinformaban, o callaban simplemente. Y los pocos medios libres, independientes, tenían tan poco alcance que sus esfuerzos se diluían en ese mar de podredumbre que habían establecido.



¿Verdad que parece un cuento de horror… de novela apocalíptica en el mejor estilo? ¡Pues, no! Es la realidad que nos ha tocado vivir y padecer, año tras año, mientras el gusano de la corrupción neoliberal corroe al Estado y sus instituciones, y las organizaciones que lo representan.

#132: asomarse al futuro de una nación

#132: asomarse al futuro de una nación

Alejandro Nadal

La Jornada/130612.

El movimiento de los jóvenes estudiantes y no estudiantes tiene una lucidez envidiable. A través de su fuerza y rebeldía genuina expresa el rechazo de los tres candidatos que proponen la continuación y profundización del neoliberalismo. Y que, dicho sea de paso, han sugerido también el fortalecimiento de los sistemas represivos del Estado mexicano. El movimiento estudiantil tiene razón porque ese modelo y el paquete de políticas que lo sustenta está basado en la desigualdad, la precarización del trabajo y la explotación.

La Educación: Un bien público

Néstor Martínez Cristo.

La Jornada/210708 

De un tiempo a la fecha, en diversas naciones del mundo se desarrolla un gran debate sobre si la educación debe seguir siendo tutelada a escala global por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) o si debe darse un giro radical y ceder el tutelaje a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El asunto no es menor. Es una discusión que las naciones deben entender como de la mayor importancia, pues de la tendencia que termine por imponerse dependerá, en mucho, si la educación será considerada en el futuro como un servicio de tipo comercial o si seguirá siendo vista como un bien público. Seguramente habrá quienes opinen que la disyuntiva antes planteada no es tan tajante, que no es tan de blancos o negros, es decir, que de las dos grandes tendencias que se confrontan en los foros globales sobre educación pudieran surgir alternativas matizadas con una enorme gama de tonalidades en gris.

¿Profesionales de la educación, o sólo empleados?



Manuel Pérez Rocha/La Jornada-110811         

 Muchas de las reformas y acciones que se están poniendo en marcha en el sector educativo, principalmente en la SEP, pero no sólo ahí, alejan cada vez más la posibilidad de que el magisterio se constituya en comunidades colegiadas de profesionales de la educación, condición sin la cual la educación no puede responder a los retos de la vida contemporánea, a la ansiada elevación de su calidad y eficacia, ni satisfacer las necesidades educativas y culturales de la población. Los maestros de todos los niveles del sistema escolar han sido convertidos en masas de empleados, disgregados, incluso confrontados entre sí mediante continuos concursos y competencias y el establecimiento de extensos escalafones, sometidos a sistemas de vigilancia y control excesivos, burocráticos e ineficaces.

“Competitividad”, violencia y educación

Manuel Pérez Rocha/La Jornada-201011.

La competencia entre grupos o individuos siempre ha existido, obedece a múltiples causas y merece diversos juicios, pero ahora no es sólo una forma de relación social entre ciertos individuos, en determinados momentos o circunstancias, o peculiar de una actividad o un sector de la sociedad, es la pauta imperante en la economía, en la política, en el deporte, en la cultura, en las escuelas y en las universidades. Hoy, ser competitivo”, esto es, capaz de competir con éxito venciendo a los rivales, es el ideal, la aspiración, el desiderátum universal; como parte del pensamiento único global no se concibe otro tipo de relación entre los seres humanos. 

En años recientes se han creado instituciones públicas, organismos privados y programas impulsores de la “competitividad”, y se han elaborado instrumentos e índices para medirla. Una de las cuestiones por revisar es el concepto de “competitividad” empleado por organismos y analistas, pues el término se usa para todo y se equipara con los de productividad, eficiencia, buena calidad, prosperidad económica y otros que se refieren a metas incuestionables; al olvidarlos, confundiéndolos con la “competitividad”, se introduce a trasmano como esencial la competencia, cuando, sin duda, muchos se lograrían mejor con su opuesto: la cooperación (véanse los confusos índices de “competitividad” manejados por el Instituto Mexicano para la Competitividad).

Enseñanza y (anti)neoliberalismo: La subversión de lo cotidiano como estrategia de lucha.

por Andrés Núñez Leites

La puesta en cuestión de elementos cotidianos obviados por la alienación del automatismo burocrático y la transgresión de las distancias impuestas por el poder institucional, aparecen como estrategias políticas anti-neoliberales y más en general anti-autoritarias válidas para los grupos de personas que siguen el dictado de su deseo de generación de espacios sociales más libres y solidarios.

I. El o la cientista social puede encontrar un papel sumamente constructivo para las comunidades y grupos específicos ayudando a desentrañar los sentidos de las acciones cotidianas y a visualizar caminos de transformación desde el aporte teórico no dogmático, construido como herramienta desde y para las prácticas.

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