Entrevista con Aurelio Nuño

Nuño ofrece a la CNTE debatir el cómo aplicar la reforma

Por Arturo Cano. 131115

  • El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, en entrevista con 'La Jornada'.
  • Foto. Yazmín Ortega Cortés.

México, DF. Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública, no quiere apresurar las cosas. Dice que para que salgan bien se necesita tiempo y que es posible que el nuevo modelo educativo comience a funcionar hasta el ciclo escolar 2018-2019, el último que inaugurará el presidente Enrique Peña Nieto.

Dos años y medio le llevó al gobierno federal armar el nuevo entramado jurídico. El SNTE, que tenía “secuestrada” la educación según la narrativa oficial, es hoy invaluable aliado de la reforma. A la disidencia magisterial se le mantiene a raya. Su nuevo titular le ha dado a la SEP, coinciden los analistas, nuevos aires que no podían soplar con su antecesor.

Ese nuevo escenario lleva a la primera pregunta:

-¿Es consciente este gobierno de que el éxito o fracaso de esta reforma ya sólo está en su cuenta?

-Pues sí, pero eso no es novedad. Este gobierno ha tenido la determinación de hacer la reforma educativa y estamos muy claros de que el éxito o el fracaso será una responsabilidad central nuestra.

Gracias al destacado antropólogo Roberto Varela –que estuvo casado con su madre y fue su “maestro informal”–, el ahora secretario de Educación conoció Una teoría del poder social de Richard N. Adams y las obras de otros antropólogos clásicos como Claude Lévi Strauss, Bronislaw Malinovsky y Clifford Geertz.

Nuño cierra una extensa charla con este diario con una reflexión sobre lo que le parece “exageración” en el desarrollo actual de las ciencias sociales:

-“Medir, medir, medir, y esas mediciones muchas veces ya no hacen las grandes preguntas. Las herramientas de la estadística ayudan, pero sólo explican un pedacito. La complejidad de los contextos, la diferencia entre un guiño y un parpadeo –y aquí recurre al ejemplo clásico que Geertz tomó de Gilbert Ryle–, es el mismo movimiento físico pero puede significar cosas opuestas. La thick description que no te puede explicar una ecuación”.

Valga el preámbulo para dar paso al guiño (¿o parpadeo?) que el secretario Nuño dirige a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación:

“Vemos que hay dos caminos y está en la cancha de la Coordinadora definir por cuál quieren caminar: si sus líderes quieren seguir el camino de sus canonjías, sus controles clientelares; continuar con un rechazo sistemático a la reforma que los lleve a seguir violando la ley, a no dar clases; a manifestarse -cosa a la que tienen todo el derecho pero sin romper la ley-; si quieren continuar por ese camino se van a encontrar un gobierno muy firme en la aplicación de la ley. Todo lo que implique infringir la ley será castigado”.

Más o menos, como se ve, el discurso que ha empleado desde que asumió el cargo y comenzó a asistir a los honores a la bandera cada lunes en una escuela distinta.

Sigue la oferta a la CNTE:

“Les ofrezco abrir otro camino. Ese segundo camino es un diálogo educativo, en el que se acepte que la ley es la ley y que la reforma se tiene que implementar, pero la manera de implementar la reforma educativa tiene muchos caminos. Y ese es parte del diálogo que quiero tener con cada uno de los maestros: el nuevo modelo de escuela, los niveles de autonomía de gestión, los consejos técnicos escolares, el acompañamiento pedagógico, sobre todos estos temas hay que ver cómo lo vamos a hacer en Oaxaca, Michoacán y Chiapas. Ese es un diálogo al que estoy totalmente abierto”.

Nuño pone sobre la mesa el resto de los temas que forman parte de sus prioridades como titular de la SEP y sobre los cuales estaría dispuesto a dialogar con la disidencia magisterial: la infraestructura escolar (“¿Quieren que lo hagamos juntos o no?”), el desarrollo profesional docente, la capacitación y el fortalecimiento de las normales (“no las queremos desaparecer sino fortalecer”).

“Vamos a tener grandes programas. ¿Cómo los vamos a hacer para Oaxaca, para Guerrero y Chiapas? Eso es parte de lo que quiero platicar con ellos”.

-¿La evaluación también?

-Las propias evaluaciones, sentarnos junto con el Instituto Nacional de Evaluación Educativa para hacerlas cada vez mejor. En eso sí estamos dispuestos a sentarnos.

No parece haber mucho margen, cuando el funcionario que completa apenas poco más de dos meses en su nuevo cargo dice:

“Si quieren seguir la primera ruta, no van a encontrar, como eventualmente hubo en el pasado, un gobierno que conceda. Se van a encontrar un gobierno –y creo que ya hay pruebas suficientes- que va a tener una gran firmeza, que va a aplicar la ley y que no se va a echar para atrás”.

El balón, en la cancha de la Coordinadora

Así la juega el politólogo egresado de la Universidad Iberoamericana en este partido llamado reforma educativa:

“El tema es que el balón está en la cancha de la Coordinadora. Ellos son quienes deben escoger el camino. Si tomamos el segundo, vamos a tener una mejoría en la educación”.

-Los maestros de Oaxaca dirían que ellos incluso tienen una propuesta, que han hecho foros…

-Sí, pero hasta ahorita no ha habido ninguna propuesta seria de sentarnos a hablar de este tema, porque cualquier propuesta seria implica que se acepte la nueva realidad educativa de la reforma.

-¿Se sentaría con la CNTE si acepta la evaluación, que es el punto de quiebre?

-No, toda la reforma, para que nos sentemos a hablar de toda la reforma, de todos estos puntos. Van a encontrar un gobierno totalmente abierto a iniciar ese diálogo.

-¿Que acepten la reforma pero puedan discutir el cómo? ¿Es lo que propone?

-Cómo se adapta a la realidad de cada estado, cómo vamos mejorando y cómo vamos aterrizando esta reforma. Vamos a involucrar a los maestros en la discusión de los planes y programas, a mí me interesaría mucho que estuvieran ellos, pero que estén implica que acepten la reforma educativa, de facto. Todo lo que estamos platicando es la reforma educativa, incluyendo la evaluación, pero no sólo la evaluación. Si damos ese paso creo que hay una gran avenida para tener coincidencias y que la educación camine muy rápido.

Si deciden ir por el otro camino pues será más difícil, más tortuoso, con más costos. Eso implicará mucho mayor desgaste para todos, especialmente para ellos.

Del “comes y te vas” al “vienes y educas”

En ocasión de la reciente visita de Estado del presidente cubano Raúl Castro se firmaron varios convenios sobre todo en materia comercial, pero también hubo avances en otras áreas.

-¿En la relación con Cuba pasamos del “comes y te vas” al “vienes y educas”?

-(Risas). El presidente Enrique Peña reconstruyó junto con el presidente Castro la relación con Cuba, que desde nuestra visión es estratégica. “Parte de la agenda de trabajo con Cuba es educativa. Lo que hicimos fue un acuerdo, una carta de intención”. La colaboración sería en alfabetización, educación física y “un tema donde también son muy buenos los cubanos” que es la promoción de la lectura.

Aunque no quedó firmado, a Nuño le interesa informar que solicitó a la ministra de Educación de Cuba, Ena Velázquez, explorar las posibilidades de que su país apoye al nuestro en el programa de fortalecimiento de las escuelas normales.

“La educación inicial en Cuba es buena. Nos interesa conocer su experiencia y explorar que podamos firmar un convenio mucho más específico que nos vengan a ayudar con el fortalecimiento de las normales”.

Nuño valora que a los docentes cubanos “los preparan muy bien para enseñar matemáticas y español, y eso será parte central del fortalecimiento de las normales y de los nuevos planes de estudio”. En materia de deporte la colaboración sería con capacitadores para las escuelas. “Allá, con muy pocos recursos tienen una muy buena educación física. Es un claro ejemplo de que no necesitamos grandes gimnasios o grandes cosas para poner hacer ejercicio y activar a los niños”.

La colaboración con Cuba en materia educativa, destaca Nuño, se había dado sobre todo con gobiernos estatales, pero ahora al gobierno federal le “viene como anillo al dedo porque estamos justo en el proceso de preparación de este plan de fortalecimiento de las normales”.

Honores a la bandera todos los lunes

No fue casual que el primer acto público del nuevo secretario de Educación fuera un evento del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. El gremio, dirigido por Juan Díaz de la Torre, es un entusiasta colaborador del gobierno federal para la reforma educativa. No ocurre lo mismo, por así decirlo, a ras de suelo.

-¿Cómo va a lograr cercanía con los maestros de grupo, no con las estructuras del gremio?

-Es la esencia de los recorridos que estoy haciendo en las escuelas. Han dicho que no me va a dar tiempo de recorrer todas las escuelas, es obvio, pero para mí es muy importante poder tener ese contacto directo con las escuelas, que hasta ahora había sido algo inusual para un secretario de Educación. Ir a las escuelas, tener este acto, que para mí es importante, de hacer honores a la bandera con los niños, una tradición que inició Lázaro Cárdenas en 1940, para reafirmar los valores bien entendidos de patriotismo.

A la ceremonia, describe el secretario Nuño, sigue “un diálogo abierto con los maestros y los padres de familia” al cual suele dedicar un par de horas.

-¿Entonces no tienen razón sus críticos cuando dicen que son escenarios controlados?

-Pues claro que no. La intención es precisamente que no lo sean, porque quiero tener un diálogo auténtico con los maestros, escucharlos. Lo que pasa en esos diálogos es que los maestros y los padres de familia me hacen planteamientos muy específicos sobre las necesidades de la escuela. En los temas que los podemos ayudar los ayudamos, ahí me acompañan los subsecretarios y el director del INIFED (Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa) porque siempre hay una necesidad de infraestructura para la escuela. En lo que no se puede, muy claro se los digo: a todos nos gustaría traer más cosas a la escuela, pero en este país hay 34 millones de alumnos y 260 mil escuelas y hay que llevar para todos. Lo entienden muy bien. Después empiezan con inquietudes de la reforma, de las evaluaciones, de los planes de estudio, de qué va a pasar. Yo los escucho.

Siempre me encuentro con algunos maestros que tienen más dudas que otros respecto a la reforma educativa y a la evaluación. Los escucho y les contesto directamente y cuando no estoy de acuerdo se los digo. Termina siendo un diálogo que enriquece mucho. He visitado relativamente pocas escuelas, pero he comenzado a encontrar un patrón de las principales inquietudes. Todos tienen dudas respecto de la evaluación. Me queda muy claro que algo que no hemos hecho del todo bien aquí es informar, porque lo primero que me encuentro es una enorme desinformación sobre el contenido de la reforma y sobre cómo funciona la evaluación. Permeó mucho (sic) esta idea de que la evaluación era para correr a los maestros y que el que no aprobara lo íbamos a correr de inmediato, cosa que es falsa. Tienen esa preocupación. Entonces les explico cada paso de la evaluación, que los que están convocados a esta evaluación de noviembre no van a perder su empleo. Les explico todos los pasos: desde qué va a pasar con los que no les vaya bien hasta los incentivos que van a tener los que les vaya bien.

El legado de Peña Nieto

En sus visitas de los lunes el secretario Nuño también dice haber encontrado muchas dudas sobre los nuevos planes y programas de estudio. A los maestros les ha explicado que el año próximo la SEP presentará dos documentos, uno para enseñanza básica y otro para media superior, con el nuevo modelo educativo y los renovados planes y programas. Seguirán foros con la participación de autoridades locales, pedagogos y maestros. De lo que resulte de tales foros, los equipos de la SEP trabajarán las versiones finales.

-A este paso, los planes, los programas, el nuevo modelo educativo, irán perfilándose en 2017.

-Sí, claro, lo cual es bastante rápido para ser una reforma educativa de esta profundidad. Cerramos el paquete jurídico, que era muy importante y en total nos llevó dos años y medio, si se toma desde la reforma constitucional hasta las últimas resoluciones de la Corte.

-¿Por qué la parte que es propiamente educativa no se pudo hacer de manera paralela?

-Desde mi óptica todo es educativo. Me imagino que mucha gente se refiere a lo propiamente educativo cuando tiene que ver con los planes y los programas. Eso es un mandato de la reforma, que obliga a que hagamos esta revisión de los planes y  programas de estudio y la vamos a hacer.

El objetivo es, añade el secretario, que en el año 2018 “el presidente de la República entregue un sistema educativo radicalmente distinto, 180 grados distinto del que recibió en 2012, y eso implica muchos cambios. Es una reforma política. Estamos reorganizando políticamente al sistema educativo, que implica una parte laboral y administrativa, pero es sólo una parte. El tema de la evaluación y del Servicio Profesional Docente tiene un impacto educativo y académico, es la formación de los maestros. Como les digo a los maestros, la evaluación no es para correrlos, es para que juntos los podamos preparar mejor. Al final, el objetivo de la evaluación es tener información de qué es en lo que está fallando el maestro para darle la capacitación pertinente. Ese es el único objetivo que tiene la evaluación. Y por eso el otro lado de la moneda, que es la formación continua es muy importante, y es una gran apuesta que tenemos. En el presupuesto que está ahorita en discusión, la propuesta que envió el presidente tiene un incremento de más de 100 por ciento en todos los programas de formación docente.

“Nuestro objetivo es que los nuevos planes y programas estén ya en operación en esta administración. Quiero ser muy cuidadoso. A lo mejor nos da tiempo de que puedan estar operando en el ciclo escolar 2017-2018 o a lo mejor uno después, pero todavía inaugurado por el presidente de la República, que será el ciclo 2018-2019”.

Los siguientes pasos de la reforma

Nuño recuerda que el año pasado más de 20 mil personas participaron en foros sobre el modelo educativo y los planes y programas. De ahí surgieron las bases de los documentos que actualmente trabajan los equipos de la SEP, uno para el nivel medio superior y otro para el nivel básico.

Tales documentos podrían ser presentados a principios del próximo año y constituyen, dice Nuño, “un saque inicial del nuevo modelo educativo con sus nuevos planes y programas”. Vendrán los nuevos foros mencionados arriba pero acotados al contenido de ambos documentos de la SEP.

“Intentaremos tomar todo lo posible, pero habrá cosas que queden fuera, ni modo. El chiste es que se haya discutido ampliamente”.

Según su cronograma, los textos definitivos estarán listos hacia junio de 2016 y a partir de ahí comenzarán dos procesos paralelos: la elaboración de nuevos libros de texto y materiales educativos (que llevará un año) y un proceso de capacitación de los docentes en el nuevo modelo.

“Cuando lleguemos a ese punto podremos introducir a las escuelas el nuevo modelo. No quiero apresurar nada para que salga mal, ni la elaboración de los libros ni que los maestros tengan otra vez una gran angustia porque van a tener que enseñar con nuevos planes y no los conocen”.

Así que, “si nos va bien y esto fluye”, completa Nuño, el presidente Peña Nieto inaugurará el ciclo escolar 2018-2019 con un nuevo modelo educativo cuyos resultados ya no verá desde el poder.

Caerán los “mitos” de la reforma

-Los maestros se quejan mucho de la falta de información.

-Y tienen razón.

-¿Cuándo van a empezar a ganar los maestros con esta reforma?

-En la realidad ya están ganando, pero que ellos lo sientan, me parece que esta primera evaluación del desempeño va a ser muy importante, porque en la realidad los maestros que se van a evaluar, y eso lo van a ver los demás, van a ver dos cosas en la realidad, cosas que van a desmontar dos mitos. El primero, que a los maestros que no tengan un buen desempeño no los vamos a correr, y sé que muchos no me lo creen porque les han llevado tanto este discurso…

-Pero van a correr a los que no vayan al examen.

-Eso sí, en eso he sido clarísimo. Los 291 que no fueron a la evaluación diagnóstica ya fueron cesados. En eso la ley ha sido muy clara y eso les he dicho: “El que haya sido convocado y no vaya a la evaluación lo vamos a cesar”.

-¿Cuántos van a tener que cesar en Oaxaca, por ejemplo?

-Pues hay que ver. Pero las cifras que tengo de quienes ya se inscribieron en la plataforma es muy alta. No quiero dar números porque estamos acabando de cotejar, pero diría que en el caso de Oaxaca muy probablemente estemos alrededor de un 80 por ciento. Un muy buen dato que sí puedo dar: inscritos en plataforma para Michoacán tengo a más de 100 por ciento, es decir, a todos los que fueron convocados más un piquito que fueron como voluntarios.

“Los maestros que vayan a la evaluación van a ver que no los vamos a correr. Los que les vaya mal les vamos a dar capacitación. Eso es algo que se va a convertir en una prueba irrefutable. Los hechos van a matar ese discurso de que vamos a correr maestros o afectarlos en sus derechos. Y la segunda parte que van a ver es que a los maestros que les vaya bien van a entrar en los distintos niveles de incentivos, y van a ver que es una realidad”.

El secretario Nuño separa en tres grupos a los profesores “que les vaya bien” en la evaluación.

El primero, formado por los que obtengan un nivel “suficiente” tendrá garantizada la plaza durante cuatro años. Al finalizar ese plazo deberá someterse a una nueva evaluación, previa capacitación.

El segundo grupo, formado por quienes obtengan “un desempeño bueno” tendrá la opción de conseguir más horas de clase.

Los maestros del tercer grupo serán los que tengan un desempeño “excelente” y recibirán un incremento de 35 por ciento al salario base o bien de 41 por ciento si laboran en zonas rurales marginadas.

Se entusiasma el secretario Nuño y sube el tono cuando cierra este capítulo:

“Va a ser un primer impacto importante de lo que realmente es la evaluación. Todos ese mito de que ‘te van a correr’, va a quedar abajo”.

La plataforma “sí funcionó”

Hablemos de las quejas de los maestros sobre la evaluación. Muchos tienen que viajar a sedes distantes, pagar traslados, hospedaje y alimentación. Luego, deben hacer un examen de ocho horas frente a una pantalla.

-Conocemos esas quejas. De acuerdo a lo que vemos, muchas son muy válidas. No hubo la difusión suficiente para explicarles con detalle y con tiempo suficiente una evaluación tan compleja. En eso tienen razón los maestros. La próxima evaluación me voy a encargar de que eso no suceda (sic).

Ahora, hay cosas en las cuales no tienen tanta razón. Por ejemplo, esto de que llegan a un examen que no funciona, no es cierto, no ha pasado. No me atrevería a decir que ninguna computadora ha fallado en las pruebas anteriores, pero no hemos tenido un problema de una escala importante. Es decir, es ahí donde empiezan en parte los mitos. La evaluación, que fue definida por el INEE, consta de cuatro apartados, no es nada más un examen: Tienen que registrarse en la plataforma…

-Las quejas son sobre las plataformas y sobre cualquier página de la SEP. Ahí está el caso de las boletas no entregadas por fallas en sus sistemas.

-Es parcialmente cierto, porque además es un ejercicio muy amplio. Hay zonas donde la conectividad no es muy buena, el sistema tiene cierta complejidad, porque subir las evidencias, es decir, los trabajos de los alumnos que serán evaluados, no es un proceso sencillo. Lo entiendo, por eso hicimos un gran esfuerzo de poner módulos para ayudarles a los maestros a subir esas evidencias, pero sé que podemos hacerlo mejor y acompañar mucho mejor a los maestros. Pero una cosa que no es tan cierta, y que no lo es por la propia evidencia, es este tema de que la plataforma no funcionaba. Tan no es cierto que por ejemplo en media superior más de 100 por ciento de los maestros pudieron subir sus evidencias. Eso quiere decir que funcionó, y en básica estamos en cifras muy cercanas al 100 por ciento. De 126 mil maestros convocados en básica estamos hablando de más de 115 mil maestros que sí lo pudieron hacer, esa es la mejor prueba de que sí lo pudieron hacer. Si no hubiera funcionado la plataforma no lo hubieran podido hacer.

Las prioridades del secretario

Aurelio Nuño delinea sus prioridades al frente de la SEP.

  • La primera es, dice, “poner a los alumnos y las escuelas en el centro”. El “nuevo modelo de escuela” de ahí surgido implicará “mayores niveles de autonomía de gestión, fortalecimiento de los consejos técnicos escolares, acompañamiento pedagógico a través del SATE (Servicios de Asistencia Técnica Escolar), una participación más activa de los padres de familia, y que se cumpla la normalidad mínima de cada escuela”.
  • El punto 2 es la infraestructura. El 3, el desarrollo profesional docente con tres elementos: formación inicial, es decir, las normales; el segundo, la evaluación; y el tercero, la formación continua.
  • Aunque la evaluación se convirtió en el centro del debate público sobre la reforma estrella del sexenio, Nuño subraya que en su listado de siete prioridades “la evaluación queda como un subtema de la prioridad tres. Es decir, la evaluación es muy importante pero ese es su verdadero nivel frente al tamaño de reforma que tenemos”.
  • El cuarto punto son los planes y programas;
  • El quinto, una educación con mayor equidad; el sexto, la vinculación de la educación con el mercado laboral; el séptimo, la reorganización administrativa de la SEP y la relación con los estados.

-Los resultados de la prueba PLANEA nos recuerdan lo evidente: Escuelas y familias pobres obtienen resultados más bajos. Dicho de otro modo, el problema estructural de la educación es la pobreza y la desigualdad.

-Los resultados no nos sorprenden porque confirman lo que sabíamos que era una realidad, que es una calidad muy baja de la educación en el país. Eso ya lo sabíamos, por eso hicimos una reforma educativa. Recibimos estos resultados cuando tenemos ya aprobada una reforma, cuando tenemos una ruta con prioridades muy claras de hacia donde la vamos a llevar y cómo; cuando estamos a la mitad de un proceso de cómo alinear esfuerzos con los gobernadores. Nos llega a confirmar algo que sabíamos pero en medio ya de un proceso de cambio. Segundo, los resultados en todo el país no son satisfactorios.

Nuño ejemplifica con el caso del DF, la entidad con calificaciones más altas pero donde en educación básica sobresale el dato de que 30 por ciento de los alumnos está en la categoría más baja;

-“Claro, a nivel nacional es el 60 por ciento, pero aún así están en 30 por ciento, eso es inadmisible como país”.

-“Pasa lo que usted dice, tampoco es algo que nos sorprenda, esto es una realidad aquí y en Finlandia: a menor desarrollo y menor ingreso en general hay una correlación con un menor desempeño educativo. Esto tiene que ver con que hay desigualdad en las escuelas y en la educación desafortunadamente y también con que la educación no es únicamente un tema de escuelas, es un tema más amplio con familias, en fin. Es decir, la pobreza y la desigualdad es un reto adicional para tener una educación de calidad”.

Entre 60 y 70 mil millones para las escuelas en lo que resta del sexenio

-Una pregunta en varias: ¿Cómo van los bonos educativos? ¿Cuánto ha gastado este gobierno en infraestructura educativa y cuánto espera gastar en lo que resta del sexenio?

-No tengo el dato preciso, pero diría casi de memoria que los programas que tienen que ver con infraestructura escolar rondan entre 10 y 12 mil millones al año. Los certificados van muy bien, vamos a poder empezar este mismo año con un primer paquete de escuelas. Vamos a gastar 50 mil millones adicionales, es decir, en los próximos tres años vamos a estar gastando entre 60 y 70 mil millones si se junta lo presupuestado con los bonos. Vamos por lo menos a duplicar lo que se gastó en estos primeros tres años. Es otra de las grandes apuestas: poder dejar en buenas condiciones a la mayor parte de las escuelas del país.

-Si pido un crédito en nómina tengo una deuda, ¿por qué si comprometo los recursos para infraestructura de los siguientes 20 años no es deuda?

-Porque como está planeado el mecanismo financiero es que estos recursos van a un fideicomiso, a partir del cual se emiten los bonos en la Bolsa de Valores, y quienes los tengan cobran contra el fideicomiso, no contra el gobierno. Es decir, ni el gobierno federal ni los estatales son el aval ni el último garante de ese fideicomiso. Eso, contablemente, hace que no sea deuda.

-“Es además un recurso seguro porque está en una ley. Si por alguna extraña razón ese fideicomiso se quedara sin dinero, los tenedores de los bonos no pueden venir contra el gobierno federal a cobrarlos Y ese punto es lo que hace que no se contabilice como deuda. Por eso es un mecanismo que nos permite traer a valor presente recursos y hacer una obra muy importante en infraestructura en tres años y que además no es considerada deuda pública.

¿Comunicación o promoción personal?

-Dicen sus críticos que está más ocupado de su comunicación que de la reforma educativa.

-No es cierto. Estamos plenamente ocupados. Creo que hemos tenido una discusión amplia sobre el tema, de las prioridades, de cómo estamos haciendo este trabajo político con los gobernadores para alinear a las prioridades. Intuyo de quienes me habla, los que antes decían que si algo le hacía falta a la reforma era comunicarla. Al inicio hablamos de que los maestros, con justa razón, no estaban informados. Comunicar la reforma es parte de mi tarea, y no sólo eso, ha sido una exigencia permanente de los maestros, de los legisladores, de los analistas, de todo mundo. Si uno ve de manera integral lo que hay que hacer para sacar a flote la reforma, tiene un componente fundamental de comunicación, y parte de esa comunicación es comunicación directa con los maestros y por eso los recorridos en las escuelas, y por eso mi actividad tan intensa en medios. No es un misterio, es parte fundamental del propio trabajo de la reforma. Se decía que la reforma no se comunicaba bien, que la información no llegaba, que era una reforma muy importante para el país y no se notaba. Bueno, ahora que se nota es parte de…

-Su promoción personal, dicen.

-Sí, pero bueno, ni modo, es parte del tema.

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Nota mía: Respetuosamente me permití modificar levemente la estructura de la entrevista de Arturo Cano en 'La Jornada', con la exclusiva finalidad de facilitar su lectura en el formato de Odiseo. Alfredo Macías Narro.

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