México. Año 3, núm. 5. Julio-diciembre 2005. ISSN 1870-1477

Saber y poder: el papel de las universidades

Arturo Barraza Macías

Universidad Pedagógica de Durango

Recibido: junio de 2005; aceptado para publicación: septiembre de 2005

Resumen:

En el presente ensayo se aborda el poder y el saber en las universidades, desde la analítica del poder de Foucault, a través de dos ejes de discusión: las técnicas de poder en las prácticas pedagógicas, que conducen a la tecnología disciplinaria y  las universidades como apoyo institucional al régimen de verdad, que conduce a una  tecnología reguladora.

Palabras clave: Saber, universidad, normalización, exclusión.

Presentación

El estudio del poder en las universidades ha tenido varias líneas de desarrollo, entre las cuales vale la pena destacar dos:

  1. la perspectiva histórica, que lo mismo centra su atención en los poderes internos de la universidad (v. gr. González, 1997),  o en la relación de la universidad con los poderes externos (v. gr. Alvarado, 1997) y
  2. la perspectiva organizacional que busca identificar el tipo de poder que se desarrolla en las universidades ( v. gr. Lemos, 2000).

Más allá de estas perspectivas,  en el presente trabajo se intenta abordar el poder en las universidades, desde la analítica del poder de Foucault, a través de dos ejes de discusión: las técnicas de poder en las prácticas pedagógicas, que conduciría a la tecnología disciplinaria y  las universidades como apoyo institucional al régimen de verdad, que conduciría a una  tecnología reguladora.

Según Foucault, a partir de finales del siglo XVIII comienzan a superponerse dos tipos de tecnologías del poder: las tecnologías disciplinarias (tecnologías individualizantes e individualizadoras, centradas en los cuerpos de los individuos y destinadas a vigilarlos, controlarlos y adiestrarlos con el objeto de hacerlos dóciles y útiles), y las tecnologías reguladoras de la vida (cuyo objetivo no sería tanto regular los cuerpos individuales cuanto el cuerpo social, las poblaciones). (Varela, 1997; pg. XII)

El análisis de estos dos ejes de discusión permitirá identificar el papel que juegan las universidades en las relaciones entre saber y poder.

Las técnicas de poder en las prácticas pedagógicas (tecnología disciplinaria)

Hay un acuerdo general que Foucault aportó una cuidadosa elaboración de las técnicas específicas de poder empleadas en las instituciones penales (v. gr. vigilancia, normalización,  exclusión, individualización, etc.), sin embargo, algunos autores cuestionan la transferencia de estas técnicas de poder a otro tipo de instituciones como sería el caso de las educativas.

En el presente trabajo, se coincide con  Gore (2000) que "aunque Foucault ilustró su análisis del poder disciplinar refiriéndose a otras instituciones, dejó el trabajo analítico detallado a los intelectuales específicos que mantuvieran una vinculación más estrecha con la educación" (pg. 231), En ese sentido, el trabajo de este autor se inscribe en esos esfuerzos y sobre todo, se considera valiosa la indagación empírica de las técnicas del poder realizadas en diferentes situaciones educativas.

Siguiendo a este autor se pueden identificar ocho técnicas de poder que considero se encuentran presentes en nuestras universidades: vigilancia, normalización, exclusión, clasificación, distribución, individualización, totalización y regulación.

Las situaciones de vigilancia se dan en las universidades en dos niveles: en un primer nivel el maestro observa o supervisa el trabajo y desempeño de los estudiantes, sea  a través de trabajos escolares o evaluaciones, mientras que en un segundo nivel los funcionarios y administradores de la institución supervisan el cumplimiento de la norma escolar por todos los estudiantes.

En el caso de las técnicas normalización/exclusión se pueden considerar como una consecuencia de la vigilancia, ya que ésta permite normalizar, a través de las calificaciones, el conocimiento que deben poseer los estudiantes, y así mismo permite excluir a aquellos estudiantes que no han incorporado ese conocimiento que se espera de ellos y que se define en la propuesta curricular que se opera en la institución. "Una exclusión es un ejercicio del poder. Es un modo de apartar". (Hacking, 1988; pg. 38)

Más allá de la normalización, la vigilancia permite, sobre todo a través de la evaluación y de los juicios valorativos del profesor, clasificar a los estudiantes, e incluso a grupos de estudiantes, en una serie de categorías que hacen alusión a su desempeño (listos o  "burros"), a su comportamiento (disciplinados e indisciplinados), a su compromiso (responsables e irresponsables), etcétera.

En el caso de la distribución, como técnica de poder,  se encuentra que en las aulas universitarias todavía se tiene una organización tradicional del espacio, donde el maestro se encuentra al frente del grupo, algunas veces en palestras diseñadas ex profeso, y los alumnos son acomodados en filas.

La individualización y totalización son dos técnicas del poder en relación directa con la normalización y la exclusión.

La individualización, darse a uno mismo o a otro un carácter individual, es una técnica usada regularmente por los maestros para destacar a estudiantes sobresalientes o para excluir a estudiantes deficientes, mientras que el primer caso sirve a la normalización, el segundo es el preludio  o amenaza de una exclusión.

La totalización como especificación de colectividades suele estar asociada, en un carácter positivo, a la normalización ya que regularmente los maestros hacen referencia a las colectividades cuando hacen alusión a la norma o al deber ser que se espera de los alumnos.

La regulación, entendida como controlar mediante la norma, someter a restricciones, invocar una regla, incluir una sanción, otorgar una recompensa o castigo, es una técnica utilizada recurrentemente por los maestros universitarios para el control de la disciplina o para lograr el adecuado desarrollo del trabajo escolar, pero también la regulación puede ser orientada al conocimiento y en ese sentido el maestro invoca su propio conocimiento o las ideas de algún autor para establecer el carácter de verdad del conocimiento aportado por el alumno.

Las universidades como apoyo institucional al régimen de verdad (tecnología reguladora)

La verdad, en términos foucaltianos, se entiende como un sistema de procedimientos ordenados para la producción, regulación, distribución y operación de declaraciones o prácticas discursivas, en ese sentido, "cada sociedad tiene su régimen de verdad, su política general de lo verdadero" (Foucault, citado por Schaafsma, 2000; p. 254).

Este sistema de procedimientos permite: a) decir el tipo de discurso que se acepta y se hace funcionar como verdad (regulación, distribución y operación), b) los mecanismos y casos  que le permiten a uno distinguir las afirmaciones verdaderas de las falsas (regulación), c) los medios por los que se aceptan cada una de ellas (producción y operación), d) las técnicas y procedimientos que otorgan valor en la adquisición de la verdad (producción y regulación) y e) el estatus de aquellos que están encargados de decir lo que cuenta como verdad (regulación, distribución y operación).

Los discursos que produce, regula, distribuye y opera este sistema de procedimientos se ven como dominios de referencia dentro de los cuales se concede poder y autoridad  a unos y se les niega a otros.

 Los discursos, como dominios de referencias, funcionan en situaciones concretas, con determinadas reglas de inclusión/exclusión y sobre todo aportan fronteras bien delimitadas que en su gran mayoría son investidas de apoyo institucional. En ese sentido, las tradiciones empiristas (en un primer momento), positivistas (en un segundo momentos) y postpositivistas (actualmente) han aportado todo un conjunto de procedimientos, reglas y técnicas que han permitido  identificar un tipo de saber como el verdadero (léase científico)  y otro como el no verdadero (no científico).

La edad clásica aportó, mediante ese conjunto de procedimientos, reglas y técnicas, "un poder que no está ligado al desconocimiento sino, al contrario, a toda una serie de  mecanismos que aseguran la formación, la inversión, la acumulación, el crecimiento del saber" (Foucault, 2002; pg.55).

Bajo la lógica de inclusión/exclusión, presente en este tipo de poder, el conocimiento se convierte en una arena de relaciones de poder, donde a unos actores (y sus respectivos discursos) son investidos de poder y autoridad, mientras que a otros se les niega. En este contexto las universidades se constituyen en el apoyo institucional que legitima, reproduce, produce y difunde ese conocimiento/discurso considerado como verdadero y por consiguiente excluye a aquel conocimiento/discurso que no es considerado como verdadero.

Las universidades legitiman (distribución y operación), a través de un proceso de credencialización, un cierto tipo de conocimiento/discurso y sobre todo le otorgan un estatus a sus poseedores.

Por tanto, las posibilidades de significado y de definición están cubiertas de antemano por la posición social e institucional de quienes hacen uso de ellos. Así los significados no surgen del idioma, sino de las prácticas institucionales, de las relaciones de poder (Ball, 1997; pg.6).

Un título o diploma de licenciatura, de especialización, de maestría o de doctorado legitima el discurso de sus portadores y sobre todo los ubica en una relación de poder-saber donde ellos son investidos de autoridad.

La docencia que se desarrolla en las universidades permite reproducir (distribución y operación) ese tipo de conocimiento en las aulas escolares.

Cierto tipo de prácticas pedagógicas, particularmente las relativas a la relación maestro-alumno, reproducen la relación de poder-saber en función de un estatus institucional, legitimado por una credencial, que establece que el tipo de conocimiento, y por consecuencia su discurso, que posee el maestro es el verdadero, por lo cual éste, se constituye en el agente que determina la inclusión/exclusión del tipo de conocimiento que se trabajará dentro del aula.

La docencia que permite reproducir un cierto tipo de saber y la respectiva credencialización que lo legitima, tienen su cimiento en una propuesta curricular, que en la gran mayoría de las veces fue diseñada por un grupo de especialistas. Sin embargo esta forma de concebir el diseño de una propuesta curricular no permite comprender ¿por qué se decide seleccionar unos contenidos de aprendizaje en detrimento de otros?

Esta y otras preguntas de la misma índole han estado durante mucho tiempo olvidadas en la discusión curricular, por una parte la perspectiva tecnológica las obvia por considerar que su respuesta es eminentemente académica y son productos racionales del diseñador del currículum, mientras que la perspectiva crítica ofrece una línea de discusión que gira alrededor del concepto  "determinación curricular" y que propone respuestas que se encuentran fuera del sistema curricular, sea en la esfera política, cultural y/o  económica de las sociedades (Barraza, 2005, parr. 3)

En términos foucaltianos, se puede contestar a esa pregunta al afirmar que el diseño de una propuesta curricular (producción, regulación, distribución y operación) no es más que un proceso de inclusión/exclusión de conocimientos a partir de un cierto régimen de verdad y en estos caso, a partir de una política de lo verdadero que tiene sus raíces en las tradiciones que conformaron el método, y por consiguiente el conocimiento, científico durante cinco siglos.

Más allá de este proceso de reproducción y legitimación que realizan las universidades, también es posible identificar otro binomio de funciones como lo serían la investigación y la difusión.

La investigación permite producir (producción, distribución y operación) un cierto tipo de conocimiento y de discurso a través de un conjunto de procedimientos, reglas y técnicas que son compartidos por los miembros de una comunidad científica. En ese sentido, el conocimiento y discurso generado bajo ese conjunto de procedimientos  pueden ser incorporado al saber verdadero y otorgársele el estatus de conocimiento científico.

Esta forma de concebir la investigación se constituye en una relación de poder donde los investigadores son investidos de autoridad para determinar cuando un conocimiento/discurso ha sido elaborado mediante estos procedimientos (regulación, distribución y operación) y por consecuencia puede o no ser considerado como un conocimiento científico (lógica de inclusión/exclusión). Aquellos saberes o conocimientos que no son considerados científicos son identificados por Foucault (2001) como saberes sometidos

Con esa expresión me refiero, igualmente, a toda una serie de saberes que estaban descalificados como saberes no conceptuales, como saberes insuficientemente elaborados: saberes ingenuos, saberes jerárquicamente inferiores, saberes por debajo del nivel de conocimiento o de la cientifidad exigidos. (pg.21)

En ese sentido las redes de investigadores, los sistemas nacionales de investigación o simplemente los profesores investigadores se constituyen en los agentes que detentan el poder en este proceso de generación del conocimiento/discurso.

El conocimiento/discurso que se genera a través de la investigación en las universidades tiene en la difusión su medio más efectivo de socialización y vinculación con la comunidad (distribución y operación), pero al ser ese conocimiento/discurso generado bajo la lógica de la inclusión/exclusión su socialización sirve para incrementar su legitimación a través del respaldo institucional que se le otorga.

A manera de cierre

El uso de las técnicas de poder en las prácticas pedagógicas presentes en las aulas universitarias  y el sistema de procedimientos ordenados para la producción, regulación, distribución y operación de prácticas discursivas presentes en las universidades permiten afirmar que las universidades ejercen un papel central en la normalización de las prácticas discursivas de nuestra sociedad y por consecuencia en la constitución del sujeto.

Lista de Referencias

Alvarado Lourdes (1997), "Saber y poder en la Escuela Nacional Preparatoria 1878-1885", en Saber y poder en México. Siglos XVI al XX, de Margarita Menegus (coord.) México, CESU-UNAM-Porrúa.

Ball Stephen J. (1997), "Presentación de Michel Foucault" en Foucault y la educación. Disciplinas y saber, de S. J. Ball (comp.), Madrid, España, Morata.

Barraza Macías Arturo (2005), Determinación curricular nacional y/o decisión curricular estatal, disponible en ILUSTRADOS.COM en URL: http://www.ilustrados.com/publicaciones/ EEEppuVFFkyPcNaZfy.php

Foucault Michel (2001), Defender la sociedad, México, FCE.

Foucault Michel (2002), Los anormales, México, FCE.

González González Enrique (1997), "Un espía en la universidad. Sancho Sánchez de Muñoz, Maestrescuela de México (1560-1600)", en  Saber y poder en México. Siglos XVI al XX, de Margarita Menegus (coord.) México, CESU-UNAM-Porrúa.

Gore Jennifer M. (2000),  "Disciplinar los cuerpos: sobre la continuidad de las relaciones de poder en pedagogía", en El desafío de Foucault de Thomas S. Popkewitz y Marie Brennan (comp.), Barcelona, España, Pomares-Corredor.

Hacking Ian (1988), "La arqueología de Foucault", en Foucault de David Couzens Hoy (comp.), Buenos Aires, Argentina, Nueva Visión.

Lemos Silvia B. (2000), El poder, fuentes y formas de ejercerlo en el gobierno y administración de la F.C.E. de la U.N., disponible en URL: http://fce.edu.ar/investigacion/Jornadas/Joenadas2000/ Jornadas2000/Administrativas/LemosS/El%20PODER%20Fuentes%20forma.pdf

Schaafsma David (2000), "Realización de sí mismo: construcción de ficciones escritas y curriculares", en El desafío de Foucault de Thomas S. Popkewitz y Marie Brennan (comp.), Barcelona, España, Pomares-Corredor.

Varela  Julia (1997), "Prólogo a la edición española" en Foucault y la educación. Disciplinas y saber, de S. J. Ball (comp.), Madrid, España, Morata.

Para citar este artículo:

BARRAZA MACÍAS, Arturo. (2005). "Saber y poder: el papel de las universidades". Odiseo, revista electrónica de pedagogía. Año 3, núm. 5. 1 de noviembre de 2005. http://www.odiseo.com.mx/2005/07/ barraza-saberypoder.htm (ISSN 1870-1477).

Odiseo. Revista Electrónica de pedagogía. Publicación semestral. ISSN 1870-1477